Venezuela, una semana después del desastre: miles de muertos, una emergencia humanitaria y meses de incertidumbre

Especial para RI
CARACAS, Venezuela
Una semana después de los dos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron el centro-norte de Venezuela el pasado 24 de junio, el país continúa inmerso en una de las mayores tragedias naturales de su historia contemporánea.
Aunque las labores de rescate siguen activas, la emergencia comienza a transformarse en una compleja crisis humanitaria y de reconstrucción.
De acuerdo con el más reciente informe oficial divulgado este jueves, el saldo asciende a:
- 2,295 personas fallecidas.
- 11,267 heridos.
- 12,841 desplazados que perdieron sus viviendas.
- 6,461 personas rescatadas con vida de estructuras colapsadas.
- Más de 4,000 rescatistas nacionales e internacionales participan en las operaciones.
Las autoridades advierten que la cifra de fallecidos podría seguir aumentando, ya que continúan las labores de búsqueda entre los escombros.
Las zonas más afectadas
El mayor impacto se concentra en la franja centro-norte del país.
Las áreas con mayores daños son:
- La Guaira, considerada la zona cero del desastre.
- Caracas, especialmente sectores con edificaciones antiguas.
- Catia La Mar.
- Macuto.
- Parte del estado Miranda.
- Municipios costeros cercanos al litoral central.
En estas localidades colapsaron edificios residenciales, hospitales, comercios, escuelas y vías de comunicación.
Situación humanitaria
La emergencia ya no consiste únicamente en rescatar sobrevivientes.
Las principales necesidades son:
- alojamiento para miles de familias;
- agua potable;
- alimentos;
- medicamentos;
- atención psicológica;
- saneamiento para evitar enfermedades;
- restablecimiento del servicio eléctrico y de las telecomunicaciones.
La ONU y diversas organizaciones humanitarias advierten que la recuperación será larga y requerirá un amplio apoyo internacional.
¿Seguirán ocurriendo terremotos?
La respuesta de los especialistas es sí, pero con importantes matices.
Los sismólogos coinciden en que:
- las réplicas continuarán durante semanas o incluso meses;
- algunas podrían sentirse con fuerza suficiente para causar alarma;
- las probabilidades de un terremoto de mayor magnitud en el corto plazo son bajas, de acuerdo con el comportamiento observado hasta ahora.
Las réplicas forman parte del proceso normal mediante el cual la corteza terrestre libera la energía acumulada tras un gran sismo. Aunque muchas serán leves, algunas podrían provocar nuevos derrumbes en estructuras ya debilitadas.
Infraestructura gravemente dañada
Los daños materiales son enormes.
Miles de viviendas quedaron destruidas o inhabitables.
También resultaron afectados:
- hospitales;
- escuelas;
- puentes;
- carreteras;
- redes eléctricas;
- sistemas de agua potable;
- instalaciones portuarias y comerciales.
Numerosos edificios deberán ser demolidos por el riesgo de colapso.
Economía
La tragedia agrava una economía que ya enfrentaba importantes desafíos.
Especialistas consideran que Venezuela deberá destinar miles de millones de dólares a:
- reconstrucción;
- infraestructura;
- vivienda;
- salud pública;
- recuperación de servicios básicos.
El impacto económico podría prolongarse durante varios años.
¿Qué ocurrirá en las próximas semanas?
Los organismos internacionales prevén varias etapas:
- Finalizar la búsqueda y rescate.
- Atender la emergencia sanitaria.
- Reubicar a los desplazados.
- Evaluar la estabilidad de miles de edificaciones.
- Iniciar un largo proceso de reconstrucción.
Los expertos coinciden en que la recuperación de las ciudades más afectadas no será cuestión de meses, sino probablemente de varios años.
Una tragedia que marcará a Venezuela
El rescate de algunos sobrevivientes, incluso seis días después del terremoto, ha mantenido viva la esperanza entre familiares y rescatistas. Sin embargo, conforme pasan los días, las posibilidades de encontrar más personas con vida disminuyen considerablemente.
Venezuela enfrenta ahora el desafío de superar no solo el impacto inmediato del desastre, sino también una prolongada etapa de reconstrucción física, económica y social. La prioridad sigue siendo salvar vidas, asistir a los damnificados y reducir el riesgo que representan las continuas réplicas sobre edificaciones ya debilitadas.



