INTERNACIONALES

Europa: la guerra arrecia y la paz se aleja

Rusia intensifica sus ataques contra infraestructura energética y militar de Ucrania, mientras Kiev responde con ofensivas de drones dentro de territorio ruso. La escalada bélica vuelve a alejar una solución negociada y aumenta el riesgo de una confrontación de mayor alcance en Europa.

EUROPA

La guerra entre Rusia y Ucrania volvió a intensificarse con una nueva oleada de ataques contra instalaciones estratégicas en ambos bandos, dejando daños en infraestructura energética, incendios forestales y un creciente deterioro de la seguridad regional.

Durante la madrugada, fuerzas rusas lanzaron ataques masivos con drones contra depósitos de combustible, estaciones de servicio e instalaciones energéticas en las regiones ucranianas de Dnipropetrovsk, Járkov, Kirovohrad y Sumy.

Entre los objetivos alcanzados figuran una estación de servicio de BRSM-Nafta, dos gasolineras de Marshal y depósitos de combustible de la empresa Agron, donde se registraron grandes incendios y afectaciones al suministro de combustibles. Asimismo, un ataque impactó una subestación eléctrica en la localidad de Buryn, provocando interrupciones del servicio en varias comunidades.

En el frente aéreo, un caza ruso Su-35 habría derribado un MiG-29 ucraniano a una distancia aproximada de 190 kilómetros utilizando un misil de largo alcance R-37M, un hecho que, según publicaciones especializadas, podría representar uno de los derribos aire-aire a mayor distancia registrados hasta la fecha.

Mientras tanto, Ucrania intensificó sus operaciones con drones sobre territorio ruso. En Sebastopol, las defensas aéreas repelieron dos oleadas de ataques, destruyendo 29 vehículos aéreos no tripulados. La caída de fragmentos provocó daños en viviendas y originó un incendio forestal que afectó ocho hectáreas de bosque de coníferas, además de otro incendio en un viñedo cercano.

 

Pese a la intensidad de los combates, la vía diplomática no debería quedar descartada. Con un mayor esfuerzo político y negociador por parte de Estados Unidos, aún sería posible impulsar un acuerdo que contribuya a poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania, evitando nuevas pérdidas humanas y más destrucción. Para ello, también resultaría clave que la Unión Europea y la OTAN encuentren espacios de diálogo con Rusia que permitan reducir las tensiones y facilitar una salida negociada. Si las partes logran privilegiar la diplomacia sobre la confrontación, aumentarán las posibilidades de que el conflicto quede contenido y no se extienda a otros países europeos, con consecuencias aún más graves para la seguridad internacional.

 

En la región rusa de Belgorod, autoridades locales informaron que las fuerzas ucranianas realizaron 47 ataques durante las últimas 24 horas. Un civil resultó herido y nueve municipios registraron daños por bombardeos y drones, mientras los sistemas de defensa rusos aseguraron haber neutralizado 81 aeronaves no tripuladas.

En paralelo, Letonia anunció que desarrollará junto a Ucrania una planta para la producción de drones cerca de la frontera con Rusia. El proyecto contempla la fabricación en serie de aeronaves no tripuladas para uso militar y el despliegue de drones interceptores en las fronteras con Rusia y Bielorrusia, en una iniciativa que refuerza la cooperación defensiva entre ambos países.

 

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba