INTERNACIONALES

Irán desafía otra vez a Washington y destaca infraestructura energética

Teherán endurece su discurso, mientras las conversaciones con Estados Unidos permanecen estancadas

Irán: Aunque vacíen sus arsenales, no podrán destruir todas nuestras centrales

TEHERÁN/ WASHINGTON

La tensión entre Irán y Estados Unidos continúa en niveles elevados, aunque por ahora Washington parece inclinarse por intensificar la presión económica y financiera antes que lanzar nuevos ataques militares. Al mismo tiempo, Teherán mantiene un discurso desafiante y exige garantías sobre el levantamiento de sanciones y el futuro del estrecho de Ormuz.

Irán y su infraestructura energética

El ministro iraní de Energía, Abas Aliabadi, aseguró que el sistema eléctrico de su país está suficientemente distribuido como para resistir una campaña destinada a destruir sus centrales.

“Tenemos más de mil unidades generadoras de electricidad distribuidas por todo el país”, afirmó Aliabadi durante una entrevista televisiva. Según el ministro, aunque un adversario utilizara todo su arsenal contra Irán, no podría atacar simultáneamente todas las instalaciones eléctricas del país.

Sus declaraciones constituyen una respuesta directa a las amenazas estadounidenses contra infraestructura energética iraní y buscan transmitir la idea de que Teherán dispone de una red eléctrica descentralizada y difícil de neutralizar por completo.

Aliabadi también elogió a los trabajadores del sector eléctrico y del agua por la rapidez con que, según dijo, repararon instalaciones dañadas durante los recientes enfrentamientos.

Washington apuesta por la presión económica

Mientras Irán eleva el tono, Estados Unidos estaría modificando temporalmente su estrategia.

Según reportes atribuidos a Axios, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, comunicó a diplomáticos extranjeros que Washington no prevé lanzar nuevos ataques contra Irán en el futuro inmediato, aunque tampoco descarta una respuesta militar si Teherán vuelve a atacar primero.

La nueva estrategia estaría concentrada en sanciones económicas, presión financiera y medidas navales relacionadas con el estrecho de Ormuz, en un intento de obligar a Irán a regresar a la mesa de negociaciones.

Las negociaciones están en cuidados intensivos

El ministro de Relaciones Exteriores de Egipto, Badr Abdelatty, describió la situación entre Washington y Teherán como un punto muerto.

En declaraciones publicadas el 25 de agosto, Abdelatty afirmó que actualmente no existe “ni paz ni guerra” y sostuvo que Egipto continúa en contacto con Irán para intentar reactivar el proceso diplomático.

El funcionario egipcio señaló que cualquier acuerdo definitivo tendría que abordar varios asuntos: el programa nuclear iraní, las sanciones estadounidenses, el estrecho de Ormuz y un alto el fuego permanente.

Ormuz sigue siendo la llave de la crisis

El estrecho de Ormuz continúa en el centro de la disputa.

Irán y Omán reanudaron conversaciones para establecer un corredor temporal que permita gestionar el tránsito marítimo, mientras avanzan esfuerzos para retirar minas y reducir los riesgos para la navegación. El estrecho constituye una vía estratégica para el comercio mundial de petróleo y gas.

El problema es que la tensión militar y económica continúa. Un petrolero fue recientemente alcanzado por un proyectil cerca de Omán, lo que mantiene elevada la preocupación entre las compañías navieras y los mercados energéticos.

Daños a EE.UU. por ataques iraníes

Mientras Washington evalúa su siguiente movimiento, informes citados por NBC News señalan que ataques iraníes con misiles y drones habrían provocado daños considerados sin precedentes en instalaciones estadounidenses de inteligencia y equipos de vigilancia desplegados en Oriente Medio.

Las fuentes citadas por NBC estiman que la reparación de los daños podría costar miles de millones de dólares.

El reporte también abre interrogantes sobre la capacidad de Estados Unidos para proteger sus instalaciones de inteligencia y vigilancia en la región frente a nuevos ataques.

Irán resiste las sanciones 

La presión económica estadounidense se ha intensificado. Washington busca aislar financieramente a Teherán y amenaza con sanciones secundarias contra países y empresas que mantengan determinadas relaciones comerciales con Irán.

Teherán, sin embargo, insiste en que no cederá ante las sanciones y ha advertido que cualquier país que colabore con las nuevas medidas estadounidenses podría enfrentar represalias.

La economía iraní empieza a sentir el golpe

La presión económica ya tiene consecuencias visibles dentro de Irán. Reportes recientes describen escasez de combustible, largas filas en estaciones de servicio, inflación y una fuerte pérdida del poder adquisitivo de la población.

Aun así, el Gobierno iraní mantiene su posición de resistencia y sostiene que las sanciones no lograrán obligarlo a capitular.

Egipto intenta evitar nueva escalada militar

El Cairo continúa tratando de mantener abiertos los canales diplomáticos. Abdelatty considera que la situación regional es extremadamente volátil y que una nueva escalada militar tendría consecuencias económicas y políticas mucho mayores.

Egipto también está sufriendo los efectos indirectos de la crisis: el conflicto en Gaza, las dificultades en el mar Rojo y el bloqueo de Ormuz han golpeado el tráfico marítimo y los ingresos del canal de Suez.

Irán no baja la guardia

Teherán tampoco parece dispuesto a interpretar la pausa estadounidense como una señal de debilidad.

La visita prevista a Irán del jefe del Ejército de Pakistán, Asim Munir, y los contactos diplomáticos de Egipto y Omán muestran que existen esfuerzos paralelos para evitar una nueva escalada.

Pero el escenario continúa siendo extremadamente frágil.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba