Alto el fuego en Zaporiyia, pero misiles y drones siguen sacudiendo Ucrania

Mientras entra en vigor una tregua localizada para reparar las líneas eléctricas de la central nuclear de Zaporiyia, Rusia y Ucrania mantienen los ataques aéreos en otras regiones; Witkoff y Kushner llegan a Moscú en busca de una salida negociada al conflicto.
EUROPA
Una extraña paradoja vuelve a marcar la guerra entre Rusia y Ucrania.
Mientras se abre una pequeña ventana de alto el fuego alrededor de la central nuclear de Zaporiyia para permitir la reparación de una línea eléctrica vital, los misiles y drones continúan golpeando diferentes regiones ucranianas.
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmó que entró en vigor un alto el fuego localizado para facilitar las reparaciones necesarias destinadas a restablecer el suministro eléctrico externo de la central, considerada uno de los puntos más delicados de la guerra por el riesgo que supone para la seguridad nuclear.
El director general del OIEA, Rafael Grossi, informó que el acuerdo temporal permitirá a técnicos ucranianos trabajar sobre la infraestructura dañada, después de que la zona sea despejada de minas. Un equipo del organismo internacional supervisará los trabajos.
La situación es especialmente delicada porque la central ha tenido que recurrir a generadores diésel de emergencia para mantener los sistemas necesarios para la refrigeración de sus seis reactores y las piscinas de combustible gastado.
El OIEA ha advertido reiteradamente que la central necesita una fuente externa estable de electricidad para mantener sus sistemas de seguridad. La instalación permanece bajo control ruso desde el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania.
Tregua en una zona; fuego en otras
La pausa alrededor de Zaporiyia, sin embargo, no representa un alto el fuego general.
Mientras los técnicos se preparan para reparar las líneas eléctricas, los combates continúan en distintos puntos del territorio ucraniano. En las últimas horas se han registrado ataques con drones y misiles contra varias regiones, incluida la zona de Dnipropetrovsk y otras áreas estratégicas.
Un ataque nocturno provocó víctimas en Kamianske, en la región de Dnipropetrovsk, donde, según reportes difundidos este sábado, murieron cuatro personas y otras cinco resultaron heridas.
También se han registrado ataques con drones contra Kiev y otras ciudades. La ofensiva aérea rusa se produce precisamente cuando Washington intenta reactivar las negociaciones para poner fin a la guerra.
El contraste resulta evidente: en Zaporiyia se negocia una pausa para evitar una emergencia nuclear, mientras en otras regiones los misiles y drones mantienen encendido el frente de guerra.
Witkoff y Kushner llegan a Moscú
En medio de esta escalada militar, los enviados especiales del presidente estadounidense Donald Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, llegaron este sábado a Moscú para participar en conversaciones destinadas a reactivar las negociaciones de paz.
La llegada de ambos emisarios fue confirmada por Reuters. El enviado presidencial ruso Kirill Dmitriev participará en los contactos con la delegación estadounidense. Posteriormente, está previsto que los representantes de Washington se trasladen a Kiev.
La misión constituye un nuevo intento de la Casa Blanca de romper el estancamiento diplomático y buscar una fórmula que permita detener las hostilidades.
Trump ha anticipado que existe una nueva propuesta de paz, aunque no se han divulgado todos sus detalles. Entre los principales obstáculos continúan las diferencias sobre el territorio ocupado, las garantías de seguridad para Ucrania y la relación futura de Kiev con la OTAN.
La visita se desarrolla, sin embargo, bajo una fuerte presión militar. Rusia mantiene sus ataques aéreos y Ucrania continúa utilizando drones contra objetivos dentro del territorio ruso.
Rusia mantiene presión sobre el frente
En el terreno, las fuerzas rusas continúan presionando en varios sectores del frente, particularmente en la región de Donetsk.
Según evaluaciones del Institute for the Study of War (ISW), las fuerzas rusas aumentaron ligeramente su ritmo de avance durante agosto, aunque sus ganancias territoriales continuaron siendo limitadas y no lograron producir un colapso operativo de las líneas ucranianas.
La situación mantiene abierta la posibilidad de nuevos combates intensos mientras avanzan las gestiones diplomáticas impulsadas por Washington.
Zelensky pide una tregua aérea
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha planteado una tregua temporal en los ataques aéreos, especialmente mientras se desarrolla la misión diplomática estadounidense.
La propuesta busca reducir los ataques con drones y misiles y crear condiciones mínimas para avanzar hacia un acuerdo. Sin embargo, los ataques continúan y no existe hasta ahora un acuerdo general entre Moscú y Kiev para suspender las operaciones militares.
La prensa internacional reportó que, incluso mientras los emisarios estadounidenses se dirigían a Moscú, Rusia lanzó nuevos ataques contra territorio ucraniano.
Ataque contra el SBU provoca reacción de Eslovaquia
La tensión también alcanzó un punto diplomático con el ataque registrado el viernes contra un edificio del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) en Kiev.
El ministro de Asuntos Exteriores de Eslovaquia, Juraj Blanár, condenó el ataque con un dron de tipo jet contra el edificio y ordenó convocar al embajador ruso en Bratislava.
El Gobierno eslovaco expresó preocupación porque el objetivo atacado se encontraba cerca de la sección consular de la embajada de Eslovaquia en Kiev. Según Bratislava, esa zona de la misión diplomática se utiliza de manera limitada por razones de seguridad y no había personas allí en el momento del ataque.
Blanár llamó tanto a Rusia como a Ucrania a evitar una mayor escalada y advirtió que este tipo de acciones complican todavía más cualquier posibilidad de alcanzar una solución negociada.
Una guerra que negocia mientras dispara
La fotografía del conflicto vuelve a ser contradictoria. Se habla de paz en Moscú, se propone una tregua aérea desde Kiev y se establece un alto el fuego localizado en torno a una central nuclear, pero los misiles y drones continúan volando sobre otras regiones.
La misión de Witkoff y Kushner adquiere así una importancia especial. Su recorrido por Moscú y posteriormente Kiev ocurre en uno de los momentos de mayor actividad militar de las últimas semanas.
Por ahora, la guerra parece avanzar por dos caminos simultáneos: la diplomacia intenta abrir una puerta hacia el alto el fuego, mientras las armas siguen golpeando al otro lado de esa misma puerta.



