INTERNACIONALES

Petrolero iraní es alcanzado por misiles de EE.UU. cerca de la isla de Kharg

 

Medios iraníes atribuyen a Estados Unidos el ataque contra un pequeño petrolero cerca de la principal terminal petrolera de Irán; Washington no ha confirmado el hecho, mientras crece la tensión en el estrecho de Ormuz.

 

TEHERÁN. Oriente Medio

La guerra entre Estados Unidos e Irán vuelve a acercarse peligrosamente al corazón de la industria petrolera iraní.

Un pequeño petrolero iraní fue alcanzado este sábado por misiles estadounidenses cerca de la estratégica isla de Kharg, en el Golfo Pérsico, según informaron medios iraníes.

La agencia semioficial Tasnim afirmó que el buque fue atacado por cuatro misiles estadounidenses cuando se encontraba aproximadamente a seis millas náuticas —unos 10 kilómetros— de Kharg. No se reportaron víctimas y la tripulación habría sido evacuada.

Hasta el momento, ni el Gobierno iraní ni el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) han confirmado oficialmente que las fuerzas estadounidenses hayan realizado el ataque.

Reuters informó, además, que se escucharon explosiones en las proximidades de la isla, aunque inicialmente no estaba claro su origen.

El episodio representa, sin embargo, una nueva señal de la creciente presión militar estadounidense sobre las rutas marítimas y petroleras iraníes.

Kharg, la vena petrolera de Irán

La isla de Kharg constituye una pieza fundamental de la infraestructura energética iraní y durante años ha manejado alrededor del 90 % de las exportaciones de petróleo crudo del país.

Su importancia estratégica explica por qué cualquier ataque o interrupción de las operaciones en sus terminales puede tener consecuencias que van mucho más allá del campo de batalla.

La situación ya era complicada antes del incidente de este sábado. El bloqueo naval estadounidense ha reducido drásticamente el movimiento de crudo iraní y, según Reuters, Irán llevaba unas siete semanas sin realizar exportaciones significativas de petróleo a través del estrecho de Ormuz. China continúa siendo el principal comprador del crudo iraní.

Estados Unidos comenzó en abril a aplicar medidas de bloqueo contra el tráfico marítimo relacionado con los puertos iraníes. CENTCOM ha reconocido públicamente que sus fuerzas han desviado o inutilizado buques que intentaban dirigirse hacia puertos iraníes, incluido Kharg.

Washington aumenta la presión sobre Teherán

El incidente se produce después de que Estados Unidos reanudara sus ataques contra objetivos iraníes tras un período de relativa calma.

CENTCOM informó el 1 de septiembre que sus fuerzas habían realizado una nueva oleada de ataques contra objetivos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, incluyendo sistemas de defensa aérea, radares, instalaciones de comunicaciones, activos marítimos y capacidades para colocar minas.

Los ataques estadounidenses se concentran especialmente en la zona del estrecho de Ormuz, uno de los principales puntos de estrangulamiento del comercio mundial de petróleo.

Washington sostiene que sus operaciones buscan proteger la navegación comercial y neutralizar las capacidades iraníes utilizadas para amenazar el tráfico marítimo.

Teherán, por su parte, considera las operaciones estadounidenses una agresión directa contra su territorio y ha advertido que cualquier ataque contra sus instalaciones estratégicas tendrá una respuesta.

La amenaza sobre Kharg vuelve a crecer

El incidente de este sábado adquiere mayor dimensión porque se produce pocos días después de nuevas amenazas del presidente Donald Trump contra Kharg.

El 31 de agosto, Trump publicó un mensaje en redes sociales en el que afirmó que la isla estaba siendo “volada en pedazos”, acompañado de un video generado mediante inteligencia artificial. No hubo entonces confirmación oficial de que la isla estuviera siendo destruida por las fuerzas estadounidenses.

Ahora, el reporte sobre el impacto de misiles contra un petrolero situado frente a Kharg coloca nuevamente a la isla en el centro de la escalada.

El mensaje es claro: el conflicto ya no se limita a lanzadores de misiles, radares y posiciones militares. La batalla por el petróleo y las rutas marítimas ocupa cada vez más espacio en la guerra.

Cuestionan ataques a infraestructura civil

Mientras aumenta la presión militar sobre Irán, también han surgido cuestionamientos dentro de las propias Fuerzas Armadas estadounidenses.

Una investigación de MS NOW publicada el 26 de agosto recogió testimonios de cinco militares estadounidenses que han iniciado procesos para abandonar el servicio como objetores de conciencia.

Los militares, entrevistados bajo condición de anonimato, expresaron preocupaciones relacionadas con las operaciones estadounidenses en Irán y señalaron que algunas órdenes recibidas, según su interpretación, podrían entrar en conflicto con el derecho internacional humanitario.

Uno de los militares dijo que las fuerzas estadounidenses habían atacado puentes iraníes que, en su opinión, no constituían objetivos militares.

Según su testimonio, al plantear la preocupación a sus superiores, recibió como respuesta que buena parte de esas infraestructuras eran consideradas objetivos de “doble uso”, es decir, instalaciones que podían tener funciones tanto civiles como militares.

Otro militar expresó preocupación por la insuficiencia de las medidas adoptadas para evitar víctimas civiles durante los ataques aéreos estadounidenses contra Irán.

MS NOW informó que habló con cinco miembros de las Fuerzas Armadas que habían iniciado el proceso para solicitar su salida como objetores de conciencia. Entre las razones expuestas figuraban sus preocupaciones sobre posibles violaciones del derecho internacional, las víctimas civiles y la ausencia de una estrategia claramente definida para la guerra.

La guerra entra en una zona peligrosa

El episodio de Kharg ocurre cuando el conflicto entre Washington y Teherán amenaza nuevamente con extenderse por todo el Golfo Pérsico.

El estrecho de Ormuz permanece en el centro de la disputa. Cualquier interrupción prolongada de la navegación por esa vía podría afectar el suministro mundial de petróleo y provocar nuevas presiones sobre los mercados energéticos.

La situación combina ahora tres elementos explosivos: ataques militares estadounidenses, represalias iraníes y una creciente batalla por el control de las rutas petroleras.

Y Kharg, por donde durante años ha pasado la inmensa mayoría del crudo iraní destinado a los mercados internacionales, vuelve a aparecer como uno de los puntos más sensibles de esta guerra.

Por ahora, lo que existe es un ataque reportado contra un petrolero frente a Kharg, no una confirmación de que la isla haya sido destruida o de que sus instalaciones principales hayan sido bombardeadas. Pero el hecho demuestra que la distancia entre la amenaza y el ataque real se está haciendo cada vez más corta.

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