Oriente Medio: Ormuz busca una salida, pero Yemen abre otro frente

Irán y Omán acuerdan un plan para reabrir el estratégico estrecho, mientras Washington habla de una nueva fase de la guerra y crece la tensión entre Arabia Saudita, los hutíes y Pakistán.
ORIENTE MEDIO
Mientras el conflicto entre Estados Unidos e Irán amenaza con entrar en una nueva etapa, Teherán anunció este miércoles que alcanzó con Omán un plan para reabrir el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de petróleo y gas.
El anuncio fue hecho por el canciller iraní, Abbas Araghchi, durante una reunión en Beijing con su homólogo chino, Wang Yi.
Araghchi sostuvo que Irán considera vigente el memorando de entendimiento alcanzado con Estados Unidos y afirmó que Washington debe cumplir los compromisos asumidos. Según el canciller iraní, Teherán también está dispuesto a dialogar con los países de la región para contribuir al restablecimiento de la paz y la estabilidad.
China, por su parte, pidió que el estrecho de Ormuz sea abierto cuanto antes y llamó a Irán y Estados Unidos a regresar a la vía diplomática.
Wang Yi advirtió que la prolongación de la guerra no beneficia a las partes ni a la comunidad internacional y expresó preocupación por una eventual expansión del conflicto hacia Yemen y el mar Rojo.
Washington habla de una nueva etapa
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, afirmó que la guerra con Irán entrará en una “fase muy diferente” durante los próximos meses.
Según Vance, Estados Unidos considera concluida una primera etapa centrada en degradar el programa nuclear y las capacidades militares convencionales iraníes.
Vance también respaldó la expectativa expresada por el presidente Donald Trump de que el conflicto pueda entrar en una nueva fase después de las elecciones legislativas de noviembre, aunque dejó abierta la posibilidad de que se alcance un acuerdo antes. Sus declaraciones no significan, por sí mismas, que exista un calendario definitivo para el fin de las hostilidades.
Yemen vuelve a encender la mecha
Mientras se habla de diplomacia en Ormuz, el frente yemení continúa calentándose. Las fuerzas hutíes afirmaron este miércoles que derribaron un avión de combate F-15 saudí sobre la provincia de Marib mediante un misil tierra-aire de fabricación local.
También aseguraron haber obligado a retirarse a otras formaciones aéreas saudíes. Hasta ahora, el derribo no ha sido confirmado de manera independiente.
La escalada ocurre después de nuevos ataques hutíes contra Arabia Saudita y de la respuesta de la aviación saudí contra posiciones del movimiento en Yemen. La situación ha vuelto a colocar a Marib, la costa del mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb en el centro de la preocupación internacional por la seguridad energética y marítima.
La tensión llega hasta La Meca
La crisis adquirió una dimensión especialmente sensible después de que Arabia Saudita denunciara un intento de ataque con un dron hutí en las proximidades de La Meca.
Las defensas saudíes afirmaron haber interceptado y destruido el aparato antes de que ingresara en el espacio aéreo restringido de la ciudad sagrada. Los hutíes han rechazado la acusación de haber atacado deliberadamente La Meca.
El episodio provocó fuertes condenas en el mundo musulmán y elevó el riesgo de una mayor participación regional. Arabia Saudita considera la protección de sus lugares sagrados una cuestión especialmente sensible, mientras los ataques hutíes contra territorio saudí aumentan la presión sobre sus aliados.
Pakistán queda bajo presión
Pakistán también aparece en el tablero. Islamabad condenó los ataques hutíes contra Arabia Saudita y reafirmó su compromiso con la seguridad del reino.
Sin embargo, las autoridades pakistaníes han insistido en que el Acuerdo de Defensa de La Meca, firmado por Pakistán, Arabia Saudita y Turquía, tiene carácter defensivo y que sus mecanismos todavía están en proceso de consolidación.
Por ello, no está confirmado que Pakistán haya decidido intervenir militarmente contra los hutíes. De hecho, su Ministerio de Exteriores ha señalado que Islamabad continúa priorizando el diálogo y la diplomacia para buscar una salida a la crisis yemení.
Washington eleva la alerta
Estados Unidos elevó el nivel de advertencia para sus ciudadanos que viajen a Arabia Saudita.
El Departamento de Estado mantiene al país en nivel 3, “reconsiderar el viaje”, debido al riesgo de ataques con misiles y drones iraníes, conflicto armado, terrorismo y otras amenazas. Para la zona fronteriza con Yemen, la advertencia es mucho más severa: nivel 4, “no viajar”.
La advertencia estadounidense refleja hasta dónde se ha extendido la crisis: lo que comenzó alrededor del programa nuclear iraní y la confrontación entre Washington y Teherán ahora tiene ramificaciones sobre Arabia Saudita, Yemen, el mar Rojo, Bab el-Mandeb y Ormuz.
El tablero de Oriente Medio, por tanto, continúa moviéndose en varias direcciones al mismo tiempo.
Mientras China intenta impulsar la diplomacia y Teherán anuncia con Omán un mecanismo para reabrir Ormuz, Estados Unidos prepara lo que Vance describe como una nueva fase del conflicto y Yemen amenaza con convertirse nuevamente en uno de los principales puntos de expansión de la guerra.



