PICANTE

Se va la luz, sube la factura y el caos no paga peaje

 

Mientras las EDE aseguran que la tarifa no ha aumentado, ciudadanos denuncian facturas más elevadas; en las calles crecen los tapones, las paradas improvisadas, la inseguridad y las quejas por agua, alimentos, hospitales y escuelas. ¡Y el pueblo sigue pagando los platos rotos!

Buenos días…

No, eso no puede ser verdad. Eso debe ser un invento, un montaje o alguna travesura de la Inteligencia Artificial.

Porque resulta que las EDE han dicho que «no hay variación en la tarifa eléctrica». Permítannos no creer tanta vagamundería. Y si realmente las EDE dijeron eso, entonces la pregunta cae de cajón: ¿es que de verdad creen que los dominicanos somos estúpidos para seguir tragándonos cuentos y creyendo en relajos?

Las tres distribuidoras han sostenido públicamente que no se ha producido un aumento reciente de la tarifa y que las facturas más elevadas obedecen, entre otros factores, a un mayor consumo. Pero miles de usuarios siguen preguntando lo mismo: ¿cómo puede llegar la factura más cara cuando la tarifa, según las EDE, no ha aumentado?

Aquí no estamos hablando de matemática de escuela. Estamos hablando del bolsillo de la gente ¡Apagones de película y facturas de terror!

Es verdad que fuera de nuestro territorio, en el extranjero, comienzan a bautizar a la República Dominicana como el país de los habladores. Pero, ¡carajo!, hablen menos y resuelvan más.

La crisis eléctrica mantiene a los dominicanos cogiendo la loma. Se va la luz, vuelve cuando le da la gana y, cuando llega la factura, ahí sí aparece puntualita, como un soldado en formación. Y eso es lo que tiene a la gente con el cuchillo entre los dientes.

Porque una cosa es que no haya aumento oficial de la tarifa y otra muy distinta es que el ciudadano reciba una factura mucho más alta. De hecho, en los últimos días han aumentado las denuncias públicas sobre facturas elevadas, al punto de que se ha reclamado una auditoría independiente de los sistemas de medición y facturación.

¡Nos están cobrando apagones como si fueran kilovatios consumidos! Y basta ya de explicaciones que no explican nada.

En el residencial Las Américas, en medio de la escasez de agua, aparece un car wash improvisado, en plena calle, como si se estuviera burlando del ciudadano que vive gritando por la falta de agua potable. ¡Qué vergüenza! ¿Y las autoridades de la CAASD en Santo Domingo Este? ¿No supervisan?

Por cierto, comunitarios de Agua Loca nos enviaron imágenes de un pozo de agua de la CAASD, ubicado en el kilómetro 14½ de Las Américas, que —según denuncian— supuestamente se ha convertido en un punto de despacho para camiones cisterna privados que venden agua a particulares. ¿Qué pasa ahí?

Los comunitarios dicen que algo huele mal en ese lugar, porque, según sus denuncias, allí se abastecen principalmente camiones cisterna que luego venden agua a particulares. Si eso es cierto, que se investigue. Y si no lo es, que las autoridades lo aclaren. Porque con el agua no se juega.

Es preocupante la ola de violencia y los hechos delictivos que se registran en República Dominicana. El problema de la inseguridad hay que tomarlo con responsabilidad. En las ciudades, en los barrios y en las calles. No solamente en los medios de comunicación ni en las redes sociales. Y el nuevo figurín, ¿por dónde anda?

Es una lástima que el presidente ya no esté chequeando las redes sociales como lo hacía anteriormente. Si volviera a hacerlo con frecuencia, se enteraría de primera mano de muchas de las cosas que están ocurriendo en las calles y que, a veces, no llegan a los despachos oficiales.

Y por más ejecuciones extrajudiciales —que además de ser ilegales agravan el problema institucional— no se logra detener el avance de la delincuencia. Los atracos continúan y los ciudadanos siguen preguntándose quién los protege.

Aquí no se trata de disparar más… se trata de investigar mejor, prevenir mejor y perseguir al delincuente con inteligencia.

Y los tapones, con los altos precios de los combustibles, se hacen cada vez más tormentosos.

Pero, por cierto, esto también hay que investigarlo. Siguen multiplicándose las paradas improvisadas en calles y avenidas, mientras las aceras terminan convertidas en estacionamientos de vehículos del transporte público.

En la avenida Hípica, en Santo Domingo Este, se denuncia una nueva parada de vehículos dedicados al transporte público de pasajeros, que estaría obstruyendo el paso de los peatones por la acera.

Y lo peor es que algunos choferes aseguran que cuentan con autorización del alcalde de Santo Domingo Este, Dío Astacio. ¿Tiene el alcalde facultad para autorizar que vehículos ocupen una acera destinada al peatón?

Si esa supuesta autorización existe, el alcalde debe explicarla. Y si no existe, que actúe. Porque no puede ser que cada quien agarre una acera, una esquina o un pedazo de calle y lo convierta en parada, parqueo o negocio particular.

Y mientras tanto, la DIGESETT parece estar haciéndose la vista gorda. Miran para un lado, miran para el otro y el caos sigue creciendo. El tránsito en Santo Domingo Este se está convirtiendo en un problema sin remedio.

Una parada aquí, otra allá. Una acera ocupada. Un vehículo estacionado donde no debe. Un chofer haciendo lo que le da la gana y un ciudadano caminando por la calle porque la acera está secuestrada. ¡Eso no es ordenamiento vial… eso es sálvese quien pueda!

Presidente Abinader. El pueblo quiere luz. Agua cuando la necesita. Seguridad cuando sale a la calle. Tránsito ordenado y servicios públicos que funcionen.

Y como dice el refrán: al que le pique, que se rasque.

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