A cineastas israelíes premiados en Venecia… Netanyahu los llama traidores
Los cineastas israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor obtuvieron el Premio Especial del Jurado en el Festival de Cine de Venecia, por su documental Naza, centrado en la destrucción de Gaza.
La película, sí, fue premiada en Venecia, pero en Israel ha enfrentado fuertes cuestionamientos y censuras por abordar la devastación causada en Gaza.
¿Por qué? En ella se exponen las bestialidades del ejército judío en Gaza, los atropellos contra los habitantes y otras salvajadas que la administración de Benjamín Netanyahu y los “demócratas” sionistas justifican.
Durante la guerra de Vietnam, periodistas y cineastas norteamericanos escribieron y firmaron de todo —y fabricaron a Rambo, que ganó en el cine—, ¿y perdieron la nacionalidad estadounidense?
Decir verdades en Israel, ni siquiera en el cine está permitido. ¿Esa es su “democracia”?
Si la administración de Benjamín Netanyahu no resiste la m
enor crítica de una criminalidad que desborda fronteras.
Ignoraba que en “la democracia de Israel” a los intelectuales y periodistas se les limitara el derecho a decir verdades.
Ahora, en Israel, la nacionalidad de sus profesionales está en peligro si se arriesgan a decir verdades, y el riesgo de ellos es desconocer si verán el mañana.



