Rusia sacude a Ucrania con una nueva lluvia de drones y misiles

Moscú afirma haber golpeado instalaciones militares, logísticas y energéticas, mientras Kiev reporta muertos y graves daños en Kiev y Odesa; Rusia asegura haber neutralizado 516 drones ucranianos.
EUROPA
La guerra entre Rusia y Ucrania volvió a subir de temperatura con una nueva oleada de ataques aéreos que golpeó Kiev, su región y distintos puntos de Ucrania, mientras Moscú aseguró haber destruido instalaciones vinculadas con la industria militar, logística y energética ucraniana.
El Ministerio de Defensa ruso informó que durante la noche del 31 de agosto y la madrugada del 1 de septiembre sus fuerzas utilizaron misiles de precisión y drones de largo alcance contra objetivos que, según Moscú, estaban relacionados con la producción de armamento, sistemas de misiles, vehículos aéreos no tripulados y el suministro de combustible y energía a las Fuerzas Armadas ucranianas.
Desde Kiev se reportaron nuevas explosiones y ataques contra varios distritos de la capital. Reuters informó que los ataques rusos del martes dejaron 12 personas muertas en Kiev y sus alrededores, incluidos trabajadores ferroviarios y residentes civiles. También se registraron daños en infraestructura residencial y ferroviaria.
Odesa también bajo fuego
La ofensiva alcanzó además la región de Odesa, donde fueron atacadas instalaciones portuarias y un punto fronterizo con Rumanía.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, denunció que los ataques afectaron deliberadamente infraestructura utilizada para las exportaciones y provocaron interrupciones en el tránsito fronterizo.
La situación vuelve a poner bajo presión las rutas de exportación ucranianas por el mar Negro y el Danubio, fundamentales para el movimiento de productos agrícolas y otras mercancías.
Moscú reporta 516 drones ucranianos neutralizados
En paralelo, el Ministerio de Defensa ruso aseguró que sus sistemas de defensa aérea detectaron y destruyeron 516 drones ucranianos durante un periodo de 12 horas, entre las 20:00 del 31 de agosto y las 08:00 del 1 de septiembre, hora de Moscú.
Según el reporte ruso, los aparatos fueron interceptados sobre numerosas regiones, entre ellas Belgorod, Bryansk, Volgogrado, Voronezh, Kaluga, Kursk, Leningrado, Moscú, Pskov, Rostov, Samara, Saratov, Smolensk, Tula y Ulyanovsk, además de Crimea y aguas del mar Negro.
Autoridades rusas también reportaron daños en viviendas de la región de Samara y un incendio en instalaciones de la zona portuaria de Ust-Luga, en la región de Leningrado.
Moscú mantiene advertencia a diplomáticos
La portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, confirmó que continúa vigente la recomendación de Moscú para que diplomáticos y ciudadanos extranjeros abandonen Kiev.
La funcionaria sostuvo que la recomendación, emitida en mayo, mantiene su vigencia debido a lo que describió como una nueva fase de ataques rusos sostenidos contra infraestructura militar ucraniana.
Rusia endurece sus condiciones para negociar
Mientras los misiles siguen cruzando el cielo, Moscú mantiene abierta, al menos en términos declarativos, la puerta a las negociaciones.
La presidenta del Consejo de la Federación rusa, Valentina Matviyenko, reiteró que Rusia no acepta una tregua temporal que, según su interpretación, permitiría a Ucrania rearmarse, reagrupar tropas y recuperar capacidad militar.
Moscú insiste en que cualquier acuerdo debe ser de largo plazo y contener garantías de seguridad que impidan que Ucrania sea utilizada como plataforma contra Rusia.
La ofensiva militar y las declaraciones diplomáticas muestran así dos caras de una misma realidad: mientras se habla de paz en las mesas de negociación, en el terreno la guerra continúa aumentando su intensidad.
Explosión e incendio cerca de San Petersburgo
En territorio ruso también se registró una fuerte explosión seguida de un incendio de grandes proporciones en una zona de almacenes próxima a San Petersburgo.
Vecinos de la región de Leningrado aseguraron haber escuchado una fuerte detonación y observaron posteriormente una columna de humo negro sobre la zona industrial.
Las primeras informaciones circularon a través de canales locales y fuentes no oficiales. Por ello, las causas y eventuales daños del incidente deben manejarse con cautela hasta contar con confirmación oficial.
La guerra entra en septiembre con los misiles arriba
La nueva escalada demuestra que el conflicto continúa lejos de una solución inmediata. Kiev reclama más sistemas de defensa aérea y mayor presión económica contra Moscú, mientras Rusia asegura que seguirá atacando la infraestructura que considera vinculada al esfuerzo militar ucraniano.
Septiembre comienza con una guerra que no da tregua: Ucrania golpea territorio ruso, Rusia responde con una ofensiva aérea cada vez más amplia y la diplomacia vuelve a quedar atrapada bajo el ruido de los misiles.



