
El Colectivo de Organizaciones Populares apostó a que el Gobierno abriría un espacio de conversación. Sin embargo, la respuesta ha sido el despliegue de fuerzas especiales que, por su formación, aplicarán lo aprendido en las academias.
Asimismo, señalaron que nuevas organizaciones locales, así como grupos de otras provincias, han expresado su solidaridad con las demandas del colectivo y su disposición a sumarse al movimiento huelgario.
Los convocantes han sido enfáticos: quienes acudan a cualquier mesa de discusión deben tener capacidad real de decisión.
De igual forma, advirtieron que la duración del paro dependerá de la actitud de los comisionados oficiales, ya que —afirman— los puntos que reclaman son claros y están sobre la mesa.



