PICANTE

¡Haití está que arde! Bukele aprieta y las pandillas tiemblan

La frontera dominicana no puede dormirse

Mientras los soldados salvadoreños intensifican su despliegue contra las bandas haitianas, vuelven las denuncias sobre cruces irregulares, tráfico de indocumentados y una frontera que, según sus críticos, tiene más propaganda que control.

 

Buenos días…


La situación haitiana es desesperante para los propios haitianos. El panorama es tenebroso. Hay hambre, inseguridad, miedo y pandillas criminales que se mantienen en alerta máxima.

La determinación de Nayib Bukele se siente por todas partes. Así nos lo cuentan haitianos residentes en su país. Los líderes de las pandillas están tratando de salvar el pellejo, mientras circulan versiones de que la orden a los soldados salvadoreños es no retroceder.

El despliegue militar salvadoreño ya es una realidad. Pero una cosa es anunciar mano dura y otra muy distinta es enfrentar un territorio donde las bandas armadas mantienen el control de comunidades enteras.

Y mientras Haití arde, el Gobierno dominicano debe tener los ojos bien abiertos en la frontera.

Hay denuncias de que individuos vinculados a pandillas estarían cruzando hacia territorio dominicano. Eso hay que investigarlo, identificar a los responsables y establecer si existen pruebas. ¡Que nadie se haga el distraído!

Y que no nos vengan con el cuento de que la frontera está «sellada». Porque, si está sellada, habrá que cambiarle el sello, ya que, por lo que se denuncia, no está dando los resultados que se anuncian.

Los vecinos siguen entrando, según las denuncias que recibimos, sin los controles correspondientes, especialmente por Elías Piña y, de manera particular, por Comendador.

Todo esto ocurre mientras se habla de tecnología, seguridad, vigilancia y controles fronterizos entre República Dominicana y Haití. Los cuestionamientos sobre el tráfico de indocumentados no desaparecen, y tampoco cesan las denuncias sobre otras actividades que exigen investigaciones serias.

Parece que los drones utilizados para vigilar la frontera se parecen a las cámaras corporales de la Policía: mucho anuncio, mucha tecnología y demasiadas preguntas sobre los resultados.

Porque las cámaras corporales fueron anunciadas por el Gobierno de Luis Abinader y el PRM con bombos y platillos, como parte de la cacareada reforma policial. ¿Y entonces? ¿Dónde están los resultados que se prometieron?

No nos equivocamos cuando hemos dicho una y mil veces que esa reforma policial parece haberse quedado atrapada entre la propaganda y la publicidad. Si alguien entiende que no es así, que señale los logros concretos, medibles y verificables.

Ni siquiera el salario policial, que debió ser una de las primeras prioridades, ha sido una realidad. Únicamente se hizo para alistados. Investiguen cuál es el salario base de un oficial subalterno, de un oficial superior y de un general. ¡Ahí también hay preguntas que responder!

El senador Antonio Taveras Guzmán le lanzó un rectazo a la Policía y al Gobierno cuando advirtió que podrán poner en 29 a miles de supuestos delincuentes, pero aparecerán otros miles si no se atacan las causas que originan la delincuencia.

Y esas declaraciones no tienen desperdicio. Son una advertencia que merece atención.

Nosotros agregamos algo más… la delincuencia no se resuelve ejecutando delincuentes ni mediante los llamados intercambios de disparos. Se combate con prevención, investigación, inteligencia, justicia y persecución efectiva de las estructuras criminales. Y de lo contrario, consulten a Bukele.

El legislador sostiene que detrás de muchos jóvenes que terminan involucrados en el crimen hay historias de pobreza, violencia, abandono y falta de oportunidades, mientras las bandas les ofrecen dinero, respeto y un falso sentido de pertenencia.

Senador, en ese planteamiento también faltó poner sobre la mesa un asunto fundamental, y es que para combatir la delincuencia, la inseguridad y frenar los atracos, los robos y la violencia, hay que enfrentar el microtráfico con el mismo rigor con que se persigue el bullicio y se anuncian operativos contra los delincuentes.

¡Porque no se puede perseguir al muchacho que está en la esquina y dejar intacto el negocio que lo recluta, lo financia y lo convierte en instrumento del crimen!

La embajadora de Estados Unidos en República Dominicana, Leah Francis Campos, cumplió su primer año de gestión diplomática en el país.

La diplomática expresó agradecimiento por la acogida recibida del pueblo dominicano y destacó las experiencias y relaciones construidas durante estos primeros 12 meses.

Su aniversario también permite observar la ejecución de la política exterior del presidente Donald J. Trump en la región. 

Campos representa una gestión que procura proyectar los lineamientos de Washington con énfasis en la cooperación, la seguridad y los valores que defiende la actual administración estadounidense.

¡Buenos días! Y que nadie pierda de vista lo esencial: Haití necesita recuperar la seguridad, pero República Dominicana tiene la obligación de proteger su territorio. La frontera no puede ser un discurso para las cámaras… tiene que funcionar en el terreno.

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