Gallup: un traje a la medida para David Collado

El que se detiene a leer con detenimiento los resultados de la última entrega de la firma Gallup llegaría a la conclusión de que se trata un traje a la medida para un determinado aspirante presidencial del oficialismo.
Todos los escenarios internos y todas las situaciones de los demás partidos mayoritarios le favorecen, con la agravante de que no hay forma de desmentir estadísticas ofrecidas por la “prestigiosa” firma de investigación de opinión.
En todas las demás
investigaciones que han salido a luz pública el joven Omar Fernández, de la Fuerza del Pueblo, siempre apareció entre los mejor valorados. ¿Qué hizo el muchacho que la Gallup lo relega en su propia entidad política, en cuanto a intención de votos, con apenas un 31.7%? Esa percepción ofertada lo podría sacar de competencia tanto dentro como fuera. Y se expone a dejar de ser el más joven con posibilidad de ser candidato presidencial por una de las organizaciones grandes. Automáticamente pasaría a ser David Collado de acuerdo a la Gallup.
Esa encuesta, sin que mucha gente se haya enterado, le hace un doble play a la Fuerza del Pueblo, porque no solo ofrece un número bajo a Omar, es a toda la organización, al otorgarle un 19.6, a pesar de haber obtenido un 29% en el certamen de 2024 y conjuntamente al PRD es de las pocas agrupaciones políticas que vienen sumando adeptos mediante las juramentaciones que hacen en diferentes puntos del país.
¿Qué hizo la FP para perder cerca de diez puntos desde las elecciones presidenciales de 2024 a la fecha?
Mientras se tumban los ánimos de la Fuerza del Pueblo, se levantan por las nubes los del PLD con un 19%, un empate técnico, con la intención inmediata de descartar cualquier posibilidad de alianza en dos partidos opositores que tienen la misma raíz y su sumatoria hace algún tiempo que sobrepasó al PRM, que recibe un 30.4%% en ese estudio.
Es por ahí que anda el PRM, porque he visto otras encuestas que le dan un 28%%. Donde se le va la mano a la Gallup es en el 63% que atribuye a Collado internamente, muy por encima de Carolina Mejía, que es quien controla la estructura partidaria, pero contradictoriamente solo recibe un 21%.
David Collado olímpicamente triplica a Mejía. Pero al mismo tiempo envía un mensaje al PRM: “Con el 63 que yo tengo, soy el único que puede sacar a ese partido del fango, un 40%”. Aunque se observa la intención de tratar bien al presidente de la República, que no puede ser candidato, al otorgar un 51% de aprobación, está el dato en torno a la situación económica del país, donde el 63% de los dominicanos considera que la situación está muy mala. Esas variables siempre van de mano. Si una está en 63% la otra no puede, por razón de lógica, estar en 51%. Le corresponde un porcentaje mucho menor.
El que hizo esa encuesta parece un diseñador de moda, porque el traje está a la perfecta medida. No es solo porque se procura bajar el ánimo de un litoral y subir el de otro, sino porque aparece Gonzalo Castillo de puntero internamente en el PLD, a quien consideran algunos el hombre ideal para detener el crecimiento de Leonel Fernández.
Gonzalo Castillo es buen candidato, es un tipo gracioso y tiene carisma. Pero las traumáticas primarias de octubre de 2019, que provocaron la salida de Leonel Fernández, más el 38% recibido, como candidato presidencial del PLD en el 2020, son escenarios que pertenecen al pasado y no proyectan necesariamente nada hacia el futuro.
No hay ningún argumento que pueda sostener la tesis de que una eventual candidatura presidencial del Penco pueda perjudicar a otro candidato fuera del PLD. Es innegable, sin embargo, que las primarias del PLD han generado dinámica interna. Hasta el momento es lo único que se puede percibir, no hay evidencias de crecimiento ni de mejoría de su imagen pública.
La ventaja que da este tipo de encuesta, por una firma de innegable prestigio, como es la Gallup, es que mucha gente estima como un hecho los resultados divulgados. La Gallup y otras firmas nacionales e internacionales cuidan su crédito público cuando se trata de estudios próximos a certámenes electorales, los cuales regularmente cumplen con el rigor científico, razón por la que sus números parecen retratos anticipados de los cómputos finales.
Para esta fecha, sin la menor posibilidad de exponer su buen nombre, a lo más que llegan esas firmas es a diferir de las que hacen los partidos políticos como herramienta de trabajo, la Embajada Americana (que nunca publica, pero sabe lo que tiene cada cual) y otras instituciones. Ya a los 6 meses se pueden dar el lujo de venir con datos diferentes bajo la creencia generalizada, porque es así, de que las circunstancias evolucionan en lo político, económico y social, tanto por razones internas como externas.
Mientras tanto, el golpe está dado. Gallup vio lo que nadie ve: David Collado arrasa interna y externamente con todos. Pese a que es un joven tímido, sin cercanía con la gente, sin trabajo con los dirigentes de su partido ni con la población, con discurso sin propuestas y cuestionable carisma, el muchacho tiene un secreto que ni los videntes pueden descubrir.



