Una noche donde las ideas convocaron conciencias

Por Margarita de la Rosa
El pasado jueves en la noche tuve el privilegio de coincidir con un público diverso y profundamente enriquecedor durante la puesta en circulación de la obra “Filosofía política de la inteligencia artificial: poder, técnica y futuro humano”, del destacado intelectual dominicano, doctor Andrés Merejo.
Más que un acto de lanzamiento, la actividad se convirtió en un verdadero encuentro de mentes inquietas y reflexivas.
Allí coincidieron profesionales, académicos, científicos, artistas, empresarios, comunicadores y personas vinculadas a distintas áreas del saber y la vida nacional, unidos por un interés común: comprender los desafíos éticos, sociales y humanos que plantea esta era marcada por el avance vertiginoso de la tecnología y la inteligencia artificial.
La notable asistencia y el ambiente de atención y reflexión que se vivió en la Sala Aída Cartagena Portalatín de la Biblioteca Nacional fueron, sin dudas, una muestra del enorme interés que despierta hoy este tema en la sociedad contemporánea.
Resultó emocionante observar cómo un libro de contenido filosófico y profundo logra convocar a tantas personas deseosas de debatir y pensar el futuro.
La obra de Andrés Merejo aborda con profundidad temas esenciales de estos tiempos convulsos y tecnológicamente transformados.
Nos invita a reflexionar sobre los dispositivos y herramientas que hemos creado, pero también sobre el poder que estos adquieren y la enorme responsabilidad humana que implica su desarrollo y utilización.
En una época donde la inteligencia artificial avanza aceleradamente sobre múltiples aspectos de nuestra vida cotidiana, este libro llega como una invitación urgente a pensar, cuestionar y comprender hacia dónde nos dirigimos como sociedad y qué papel jugará la condición humana en medio de esa transformación.
Confieso que me sentí particularmente impactada al ver la acogida que tuvo esta puesta en circulación.
En tiempos donde muchas veces se afirma que el pensamiento crítico pierde espacio frente a la inmediatez y la superficialidad, encuentros como este devuelven esperanza.
Ver una sala repleta de personas escuchando, analizando y dialogando alrededor de las ideas, la filosofía y el futuro humano, resulta profundamente alentador.
La cultura, el pensamiento y el debate intelectual siguen vivos. Y esa anoche quedó demostrado.



