Irán desafía a EE.UU. y promete una respuesta devastadora
Teherán advierte que responderá con mayor fuerza a cualquier agresión, Yemen endurece el bloqueo marítimo contra Arabia Saudí, una base estadounidense en Irak vuelve a ser atacada y Washington mantiene la alerta máxima ante el riesgo de una escalada regional.
ORIENTE MEDIO
La tensión en Oriente Medio vuelve a dispararse. Irán lanzó este lunes una de sus advertencias más contundentes al prometer una respuesta «más severa y contundente» contra cualquier país que intente atacar su territorio, mientras Yemen intensificó su ofensiva contra intereses petroleros saudíes en el mar Rojo y una base militar de Estados Unidos en el norte de Irak fue blanco de un nuevo ataque.
El escenario mantiene a Washington en estado de máxima vigilancia por el riesgo de una escalada de consecuencias impredecibles.
El Ejército de la República Islámica aseguró que sus fuerzas permanecen preparadas para defender la soberanía, la independencia y la integridad territorial del país frente a cualquier agresión. En un comunicado difundido con motivo del aniversario de la Operación Mersad, las Fuerzas Armadas iraníes afirmaron que responderán con ataques «más severos y contundentes» a cualquier ofensiva de sus adversarios.
Las autoridades iraníes reiteraron que no permitirán que ningún enemigo ocupe «ni un solo centímetro» de su territorio y recordaron la derrota del grupo Muyahedín Jalq (MKO), apoyado por el entonces régimen de Sadam Husein, durante la ofensiva de 1988, episodio que Teherán presenta como símbolo de resistencia nacional.
Yemen endurece el cerco petrolero
Mientras tanto, Yemen elevó la presión sobre Arabia Saudí al atacar tres petroleros vinculados al reino en apenas 48 horas y mantener el bloqueo marítimo en el estratégico estrecho de Bab el-Mandeb.
Fuentes citadas por medios regionales aseguran que al menos 16 buques saudíes tuvieron que regresar tras impedírseles cruzar el paso marítimo, considerado uno de los corredores energéticos más importantes del planeta, por donde transitan diariamente millones de barriles de petróleo.
El portavoz militar yemení, general Yahya Sari, advirtió que el bloqueo naval continuará y lanzó una nueva amenaza al asegurar que Saná está preparada para intensificar sus operaciones bajo la consigna de «escalada por escalada», elevando aún más la presión sobre Riad y sus aliados.
Nueva ofensiva contra una base de EE.UU.
En paralelo, una base militar estadounidense situada junto al Aeropuerto Internacional de Erbil, en el Kurdistán iraquí, fue atacada mediante bombardeos atribuidos a fuerzas paramilitares locales.
Las explosiones activaron los sistemas de defensa antiaérea de la instalación, mientras las fuerzas de seguridad acordonaron el área y desviaron temporalmente el tráfico aéreo. Hasta el momento, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) no ha informado oficialmente sobre posibles víctimas o daños materiales.
Aumentan las bajas estadounidenses
A este escenario se suma la actualización de las cifras de bajas militares estadounidenses en la confrontación con Irán. Según datos atribuidos al Departamento de Defensa de Estados Unidos, el número total de militares heridos asciende a 624, mientras que 18 soldados figuran oficialmente como fallecidos.
El Pentágono también modificó el sistema de publicación de las estadísticas de bajas, que ahora se divulgan a través de un portal específico para operaciones militares en el extranjero, una decisión que ha generado atención entre analistas de defensa y observadores internacionales.
Con Irán endureciendo su discurso, Yemen ampliando la presión sobre las rutas petroleras del mar Rojo y las fuerzas estadounidenses nuevamente bajo ataque en Irak, Oriente Medio vuelve a situarse al borde de una nueva espiral de confrontación, mientras Washington mantiene la advertencia de que responderá a cualquier agresión contra sus tropas o sus aliados en la región.



