Ormuz se convierte en peaje geopolítico: Irán y Omán negocian cobro por cruzar el estrecho
Teherán endurece el control de la ruta por donde transita una cuarta parte del petróleo mundial, mientras Rusia elogia la estrategia naval iraní y el bloqueo yemení golpea las exportaciones saudíes.

OPRIENTE MEDIO
Irán y Omán negocian el establecimiento de una tarifa para los buques occidentales que crucen el estratégico estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del planeta para el comercio energético.
La información fue confirmada por el embajador iraní en Moscú, Kazem Jalali, quien explicó que ambos países mantienen conversaciones sobre el régimen que regulará el tránsito de embarcaciones y la compensación económica por los servicios de seguridad prestados en el estrecho.
«Irán y Omán están negociando este asunto. Estamos tomando decisiones conjuntas sobre la seguridad del estrecho de Ormuz y el régimen que regirá el paso de los buques», afirmó el diplomático a la agencia rusa TASS.
Jalali precisó que el monto del peaje y las condiciones para su aplicación aún están en discusión, aunque aseguró que próximamente se anunciará una decisión oficial.
El embajador también reiteró que Irán mantendrá un régimen especial de tránsito para los buques rusos, en medio del fortalecimiento de la cooperación estratégica entre Moscú y Teherán.
Ormuz sigue siendo el principal punto de tensión
La medida llega después de meses de creciente tensión militar en la región.
Tras el estallido del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, Teherán restringió el paso a embarcaciones vinculadas con Washington y Tel Aviv, provocando fuertes alteraciones en el tráfico marítimo internacional.
Aunque posteriormente Washington y Teherán firmaron un memorando para detener las hostilidades, los enfrentamientos volvieron a intensificarse cuando Estados Unidos reanudó los ataques contra territorio iraní, alegando incumplimientos relacionados con la seguridad del estrecho de Ormuz.
Actualmente, Irán y Omán mantienen consultas técnicas permanentes para definir el nuevo esquema de navegación y las futuras reglas de acceso.
El estrecho de Ormuz continúa siendo una arteria crítica para la economía mundial, ya que por sus aguas circula aproximadamente el 25 % del petróleo comercializado en el mundo y cerca del 20 % del gas natural licuado (GNL).
Putin elogia la estrategia naval iraní
El presidente ruso, Vladímir Putin, destacó la eficacia de la denominada «flota mosquito» de Irán, integrada por miles de lanchas rápidas y submarinos ligeros equipados con armamento de alta tecnología.
Durante una reunión en el Kremlin con miembros de la Duma Estatal, Putin afirmó que estas pequeñas embarcaciones han demostrado una elevada capacidad operativa en escenarios de combate.
«Irán ha sido bastante eficiente utilizando su flota mosquito. Es un ejemplo del empleo de nuevas tecnologías militares», señaló el mandatario ruso.
Según datos difundidos por Sputnik, la fuerza naval iraní dispone de alrededor de 20 submarinos clase Qadir y varios miles de lanchas rápidas armadas con misiles, torpedos y sistemas de ataque de alta precisión.
Moscú y Teherán coordinan respuesta
El embajador Kazem Jalali informó además que los ministerios de Defensa y de Asuntos Exteriores de Rusia e Irán mantienen contactos permanentes tras el ataque atribuido a Ucrania contra un buque iraní en el mar Caspio.
El diplomático aseguró que la cooperación bilateral continúa ampliándose tanto en materia militar como diplomática y de seguridad.
Bloqueo yemení reduce un 40 % exportaciones saudíes
Mientras tanto, Arabia Saudí enfrenta un fuerte impacto económico por el bloqueo marítimo impuesto por Yemen.
De acuerdo con datos de la firma de inteligencia marítima Windward, basados en información de la plataforma Vortexa, la carga de crudo en el puerto saudí de Yanbu, sobre el mar Rojo, se ha reducido alrededor de un 40 %.
La compañía señala que las restricciones están provocando pérdidas significativas para Riad, obligando al reino a rediseñar parte de su red logística.
Como alternativa, Arabia Saudí está utilizando el oleoducto egipcio SUMED y la ruta marítima alrededor del cabo de Buena Esperanza para mantener sus exportaciones.
Sin embargo, estas rutas incrementan el coste del transporte en aproximadamente 9 dólares por barril, reduciendo la competitividad del petróleo saudí y elevando la presión sobre los mercados internacionales.
Con el estrecho de Ormuz bajo nuevas negociaciones, el mar Rojo afectado por el conflicto regional y las principales potencias reforzando sus alianzas militares, el tablero energético mundial continúa dependiendo de una región donde cada decisión puede alterar el suministro global de petróleo y provocar nuevas tensiones geopolíticas.



