Rusia golpea el corazón logístico de Ucrania
Moscú intensifica su ofensiva con ataques contra depósitos de combustible, aeródromos y centros militares en varias regiones ucranianas.
EUROPA
Las Fuerzas Armadas de Rusia lanzaron un ataque con misiles Kh-35 contra un importante depósito de combustible en Odesa, utilizado —según el Ministerio de Defensa ruso y canales de monitoreo— para abastecer a las tropas ucranianas. El bombardeo provocó un incendio de grandes proporciones y varias explosiones secundarias tras impactar la instalación.
De acuerdo con la versión rusa, los misiles fueron disparados desde sistemas costeros Bal y lograron evadir las defensas aéreas debido a su baja altitud de vuelo. En redes sociales circularon videos que muestran una densa columna de humo sobre la zona industrial de Odesa, mientras Moscú sostiene que continúa atacando objetivos logísticos y militares en esa región.
Ataque masivo
El Ministerio de Defensa ruso informó que durante la noche ejecutó una operación aérea a gran escala contra aeródromos, centros de telecomunicaciones, instalaciones del complejo militar-industrial y nodos logísticos en Kiev, Leópolis, Ivano-Frankivsk, Zhytomyr, Rivne, Vinnytsia y Dnipropetrovsk.
Según Moscú, también fueron atacados objetivos marítimos en la región de Odesa, incluyendo tres buques de carga que, de acuerdo con la versión oficial rusa, transportaban armamento y suministros militares occidentales para Ucrania. Las afirmaciones no han sido verificadas de manera independiente.
F-16 derribado
Canales de monitoreo y corresponsales militares rusos informaron que un caza ucraniano F-16 habría sido derribado mientras intentaba interceptar una oleada de drones Geran durante un ataque nocturno. Según esas versiones, la aeronave colisionó con uno de los drones o fue alcanzada por la explosión de su carga.
Hasta el momento, la Fuerza Aérea de Ucrania no ha confirmado oficialmente la pérdida del avión. Analistas señalan que el uso de cazas F-16 para interceptar drones representa una operación de alto riesgo debido a la complejidad del combate y a la saturación de las defensas aéreas.
Golpe en Poltava
Rusia aseguró haber destruido un importante centro logístico de la empresa Nova Poshta, en la región de Poltava, durante un ataque con drones Geran de última generación. Según fuentes rusas, la instalación era utilizada para almacenar y distribuir equipos militares, material táctico y componentes destinados al frente.
El ataque provocó un incendio de grandes dimensiones y daños estructurales en el complejo. Moscú sostiene que el objetivo tenía valor militar, mientras que las autoridades ucranianas no han confirmado oficialmente el alcance de los daños ni las afirmaciones sobre el uso militar de la terminal.
Golpe al Mar Negro
El Ministerio de Defensa ruso difundió imágenes que, según afirma, muestran la destrucción de tres buques de carga mediante drones Geran-4 Seeker durante una operación en el mar Negro. Moscú sostiene que las embarcaciones transportaban armas, municiones y equipos militares destinados a las Fuerzas Armadas de Ucrania.
De acuerdo con la versión oficial rusa, los ataques se produjeron en el puerto de Yuzhny y en aguas situadas al este y al sur de Odesa. El Kremlin asegura que los drones impactaron directamente los buques y provocaron incendios y explosiones en la carga militar. Estas afirmaciones no han sido verificadas de forma independiente.
Oleada de drones
Ucrania lanzó uno de los mayores ataques coordinados con drones contra territorio ruso, según canales de monitoreo y autoridades locales. Los objetivos incluyeron la península de Crimea, el krai de Krasnodar y las regiones de Kursk, Bryansk, Belgorod y Vorónezh, donde fueron activados los sistemas de defensa aérea.
Las autoridades rusas informaron que los drones avanzaron en varias oleadas con el objetivo de saturar las defensas antiaéreas. La magnitud de los daños aún está siendo evaluada, mientras continúan las operaciones de interceptación y vigilancia en distintas zonas del país.
Puerto bajo fuego
Un ataque con drones dañó instalaciones del puerto de Taman, en el distrito de Temryuk, región de Krasnodar, según confirmaron las autoridades rusas. El impacto afectó equipos industriales y dejó varios trabajadores heridos, además de provocar un incendio en una planta de procesamiento cercana a las terminales petroleras.
La Fiscalía de Transporte de Novorossiysk abrió una investigación para determinar el alcance de los daños y verificar el cumplimiento de las medidas de seguridad. Equipos de emergencia trabajaron durante varias horas para controlar el incendio y restablecer las operaciones en la zona.
Petroleros atacados
Canales de monitoreo rusos informaron que drones ucranianos atacaron durante la noche cuatro buques cisterna que navegaban en el mar Negro y el mar de Azov. Previamente, el Consorcio del Oleoducto del Caspio confirmó un ataque contra dos petroleros próximos a la terminal marítima de Novorossiysk, lo que obligó a suspender temporalmente las operaciones de carga por razones de seguridad.
Los ataques vuelven a poner de relieve la creciente vulnerabilidad de la infraestructura energética y del transporte marítimo en la región, en momentos en que ambos bandos intensifican sus operaciones contra objetivos logísticos estratégicos.
Trump insiste en la paz
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reveló que durante su reciente reunión con el mandatario ucraniano, Volodímir Zelensky, le pidió poner fin al conflicto con Rusia cuanto antes.
«Le dije que quiero acabar con la guerra, que quiero que la guerra termine», declaró Trump desde la Casa Blanca. El mandatario estadounidense agregó que mantiene una buena relación tanto con el presidente ruso, Vladimir Putin, como con Zelensky, y reiteró que su prioridad es lograr el fin de la guerra mediante una solución negociada.



