¡Trump mueve las fichas! Putin y Zelensky podrían sentarse a negociar, mientras los misiles siguen hablando

El presidente estadounidense anuncia una reunión “muy pronto” con Putin y Zelensky, mientras Rusia y Ucrania intensifican los ataques y Moscú proclama el fracaso del aislamiento occidental
WASHINGTON.
Mientras los misiles siguen cruzando el cielo de Ucrania y Rusia, Donald Trump vuelve a mover el tablero y anuncia que espera reunirse próximamente con Vladimir Putin y Volodymyr Zelensky, una posibilidad que podría abrir una nueva puerta para intentar ponerle punto final a una guerra que ya entra en su quinto año.
Trump afirmó que Estados Unidos está logrando avances en sus gestiones entre Moscú y Kiev y que una reunión con ambos mandatarios podría concretarse “muy pronto”. No ofreció fecha, lugar ni formato definitivo, pero dejó claro que Putin y Zelensky estarían en el centro de la eventual cita.
“Estamos logrando grandes avances con Rusia y Ucrania”, afirmó Trump ante periodistas tras regresar de Texas.
Cuando le preguntaron con quién sería la reunión, respondió directamente: “Con el presidente Putin y el presidente Zelenskyy”.
El mandatario estadounidense dejó abierta incluso la posibilidad de que algunos contactos puedan producirse sin una reunión presencial inmediata, pero insistió en que espera avances próximamente.
La importancia de la declaración no es pequeña.
Una reunión directa entre Putin y Zelensky sería un acontecimiento de enorme relevancia diplomática, pues ambos presidentes no se han reunido cara a cara desde el comienzo de la invasión rusa de Ucrania en 2022.
Pero mientras Washington habla de paz, el frente de batalla sigue hablando con pólvora.
Misiles por un lado, diplomacia por el otro
La declaración de Trump llega en momentos en que los ataques rusos y ucranianos continúan y ambos bandos buscan golpear las capacidades militares, industriales y logísticas del adversario.
Durante la noche se reportaron nuevos ataques contra distintas zonas de Ucrania, mientras también se registraron acciones ucranianas contra objetivos dentro de territorio ruso.
En otras palabras: la diplomacia intenta apagar el incendio, pero los misiles todavía tienen la palabra.
Informaciones procedentes de Rusia reportaron ataques contra instalaciones industriales y otros objetivos en la región de Lipetsk. Fuentes vinculadas al conflicto atribuyeron algunos de esos ataques a misiles de largo alcance Flamingo, de fabricación ucraniana. Sin embargo, esos detalles no han sido confirmados de manera independiente en todas sus partes.
Lipetsk bajo alerta
Durante la madrugada de este miércoles también se activaron alertas de amenaza aérea en la región rusa de Lipetsk.
Reportes locales señalaron que la alerta por posible ataque con misiles permaneció activa durante cerca de dos horas, mientras continuaba una alerta por drones. La información disponible en las primeras horas no ofrecía todavía una confirmación oficial completa sobre los daños.
La situación demuestra nuevamente que la guerra ha dejado de ser un conflicto limitado a las zonas inmediatamente cercanas al frente.
La profundidad del territorio ruso también está bajo presión.
Ucrania ha venido desarrollando capacidades para atacar objetivos cada vez más alejados de sus fronteras, incluidos centros industriales y militares considerados estratégicos.
Rusia también aprieta el acelerador
En el otro lado del tablero, las Fuerzas Armadas rusas mantienen sus ataques contra objetivos militares, energéticos, logísticos e industriales dentro de Ucrania.
Durante las últimas jornadas se han reportado ataques con drones y misiles contra diferentes regiones ucranianas, mientras Kiev intenta reforzar sus defensas aéreas y mantener operativas sus principales infraestructuras.
El escenario vuelve a ser el mismo:
negociaciones en Washington, explosiones en Ucrania y amenazas cruzadas entre Moscú y Kiev.
Y en medio de todo eso, Trump intenta convertirse nuevamente en el hombre que pueda sentar a los dos enemigos en una misma mesa.
Moscú: “Occidente hizo el ridículo”
Desde Moscú, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zajárova, aprovechó el momento para lanzar una fuerte crítica contra Occidente.
Según Zajárova, los esfuerzos occidentales para aislar a Rusia han fracasado y terminaron convirtiéndose, a su juicio, en un verdadero fiasco diplomático.
La funcionaria sostuvo que Rusia continúa manteniendo relaciones con distintos países y puso como ejemplo los contactos con naciones africanas y otros Estados que no han seguido la política de aislamiento impulsada por Washington y sus aliados.
“Sus planes para aislar a Rusia han fracasado”, afirmó Zajárova.
La diplomática también cuestionó los esfuerzos occidentales para convencer a representantes africanos de no viajar a Moscú y participar en actividades de cooperación con Rusia.
El mundo sigue partido en dos
La guerra de Ucrania ha terminado convirtiéndose en algo mucho más grande que una confrontación militar entre Moscú y Kiev.
Es también una disputa por influencia internacional.
Rusia intenta demostrar que puede mantener relaciones con China, Irán, países africanos y otras naciones pese a las sanciones occidentales.
Estados Unidos y sus aliados, por su parte, continúan buscando limitar la capacidad económica, militar y diplomática del Kremlin.
Y ahora Trump vuelve a colocar la negociación en el centro del escenario.
Un búnker destruido y la guerra que no se detiene
Mientras la diplomacia intenta abrirse paso, las operaciones militares continúan.
Fuentes militares rusas informaron de la destrucción de una posición fortificada ucraniana en la región de Sumy mediante drones operados por unidades rusas.
Según esas fuentes, operadores de sistemas no tripulados localizaron una posición camuflada que supuestamente albergaba efectivos ucranianos y posteriormente dirigieron un ataque contra ella.
Como ocurre con numerosos partes militares de ambos bandos, estas afirmaciones proceden de fuentes involucradas directamente en el conflicto y no pueden considerarse confirmadas de manera independiente en todos sus detalles.



