Aumento de la factura eléctrica golpea al bolsillo de miles de familias dominicanas

Por Fundación Derechos Humanos Global
Este mes, miles de hogares en todo el país han recibido una noticia que agrava aún más su situación económica: sus facturas de energía eléctrica han subido de forma notable y sin previo aviso claro.
Son familias que ya hacen esfuerzos enormes para llegar a fin de mes, y que ahora se ven obligadas a destinar aún más de sus escasos recursos a un servicio que, en muchos casos, sigue siendo deficiente.
No es solo un número mayor en un papel: es dinero que se quita de la compra de alimentos, de medicinas, de útiles escolares o de cualquier necesidad básica. Lo más preocupante es que este incremento llega acompañado de la misma realidad de siempre: apagones frecuentes, fluctuaciones de voltaje y un servicio que no mejora proporcionalmente a lo que se paga.
La energía eléctrica es un servicio esencial y un derecho humano básico. Aumentar su costo sin garantizar calidad, sin proteger a los sectores más vulnerables y sin explicar con claridad cómo se calculan estas tarifas, es una medida injusta que golpea desproporcionadamente a quienes menos tienen.
Los dominicanos no aguantan más: un gobierno que no devuelve al pueblo, solo lo está saqueando. Ya basta de promesas que no se cumplen y de medidas que solo benefician a unos pocos a costa del sacrificio de la mayoría.
Desde la Fundación Derechos Humanos Global solicitamos:
- Revisión transparente y pública de los ajustes tarifarios.
- Protección efectiva a los usuarios de bajos ingresos.
- Mejora real y sostenida en la calidad del servicio.
- Que el Estado cumpla su deber de regular y garantizar un servicio accesible para todos.
“No se puede cobrar más por lo que no se entrega bien, ni cargar al pueblo con costos que no puede soportar. El pueblo da mucho, y merece recibir respeto y soluciones, no más exigencias.”



