¿Regresa el fantasma del fujimorismo a Perú?
Keiko Fujimori se acerca al poder en medio de una crisis política que mantiene dividido al país

Las sombras del fujimorismo vuelven a tocar las puertas de Perú y podrían regresar al poder en cuestión de semanas bajo el liderazgo de Keiko Fujimori.
La segunda vuelta electoral ya está pautada para la primera semana de junio entre la hija del fallecido expresidente Alberto Fujimori, de 50 años, y el candidato Alberto Sánchez, en unos comicios marcados por la polarización, la incertidumbre y el desgaste institucional que vive la nación sudamericana.
En medio de la profunda crisis de gobernabilidad que sacude al país, Perú ha tenido ocho presidentes en apenas diez años, una inestabilidad política que ha debilitado las instituciones y erosionado la confianza ciudadana.
Varios de esos exmandatarios han terminado investigados, destituidos o encarcelados, incluyendo algunos recluidos en la prisión de Barbadillo, considerada una de las cárceles más exclusivas y simbólicas del país.
Aunque durante años se afirmó que el poder político del fujimorismo había quedado sepultado tras la caída y muerte de Alberto Fujimori, sectores políticos y militares sostienen ahora que Keiko Fujimori mantiene importantes apoyos internos y externos.
Incluso, versiones que circulan en sectores de poder aseguran que la dirigente conservadora contaría con simpatías dentro de la administración del presidente estadounidense Donald Trump, en un contexto regional donde Washington busca fortalecer aliados estratégicos en América Latina.
Mientras tanto, a su rival Alberto Sánchez ya comienzan a vincularlo políticamente con el expresidente destituido y encarcelado Pedro Castillo, lo que, según analistas, estaría favoreciendo la narrativa electoral de Keiko Fujimori y consolidando la percepción de que llega como favorita a la recta final de la campaña.
De concretarse una victoria de la hija del exmandatario en junio, el mapa político de esa zona de América Latina podría experimentar un importante giro geopolítico, con una mayor influencia de Estados Unidos en la región y el retorno definitivo del fujimorismo al Palacio de Gobierno peruano



