¿Se consolida la extrema derecha? ¿Quién será el próximo en caer?

La escalada de la extrema derecha crece y se afianza sin mayores obstáculos en su avance y consolidación.
Argentina constituyó el primer escalón con la victoria de Javier Milei sobre el peronismo, que durante años controló gran parte de las estructuras de poder en esa nación.
Mientras tanto, en la Bolivia de Evo Morales, el proceso resultó más lento. Desde hace tiempo, el carismático dirigente político ha denunciado intentos de desestabilización e incluso un presunto intento de atentado cuando aún ejercía una fuerte influencia en la política nacional.
En Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva pasó de la prisión al poder y, en las urnas, derrotó al ultraderechista Jair Bolsonaro.
Entonces, el águila imperial puso la vista en Ecuador y, según sus críticos, prácticamente allanó el camino para la llegada al poder del presidente Daniel Noboa.
En una trayectoria de zigzag, el avance de la derecha se hizo sentir también en Honduras y Costa Rica, hasta fijar la mirada en Perú y Colombia.
La pregunta ahora es inevitable: ¿hacia dónde se dirige el próximo movimiento de esta ola política?



