PROVINCIALES

El que siempre corre a salvar vidas, hoy pide auxilio

 

 

Director de la Defensa Civil y miembro del Cuerpo de Bomberos de Hondo Valle permanece hospitalizado en San Juan tras sufrir un grave accidente; familiares y compañeros claman por sangre, medicamentos y asistencia

 

Por Blanka Paloma Brava 🕊️

HONDO VALLE, provincia Elías Piña, R.D.

Blanka Paloma BravaHay historias que duelen. Y esta duele todavía más porque se trata de un hombre que, durante años, ha estado donde otros necesitan ayuda: Fernando Encarnación Ramírez, director de la Defensa Civil en Hondo Valle y miembro del Cuerpo de Bomberos de esa comunidad.

Hoy, sin embargo, es él quien necesita que alguien corra en su auxilio.

Fernando permanece hospitalizado en un centro de salud de San Juan de la Maguana, desde el pasado sábado 5 de septiembre, luego de resultar gravemente herido al ser embestido por una guagua, según informaciones suministradas por personas cercanas al caso.

El accidente le provocó una fractura en una pierna, otra en un brazo y graves lesiones que mantienen comprometido uno de sus dedos, con el riesgo de amputación, según sus allegados.

La situación se complica por la falta de sangre, medicamentos y recursos económicos necesarios para realizar la cirugía que requiere con urgencia.

 

El hombre que tantas veces ha llegado primero a una emergencia, hoy espera que alguien llegue por él.

 

¿Y dónde están los que siempre piden ayuda?

De acuerdo con la denuncia, la asistencia institucional recibida hasta el momento ha sido insuficiente, mientras compañeros de Fernando y miembros del equipo de coordinadores de la Fundación Huellas de Amor Universal, que preside la cantautora, folclorista y embajadora cultural Blanka Paloma, han tenido que recurrir a colaboraciones para tratar de sostener su atención.

Fernando también es miembro de esa fundación.

Su hermano y amigo, José Manuel Díaz Encarnación, ha permanecido a su lado desde el accidente. Según explica, ya no sabe qué más hacer para ayudarlo.

Ha agotado recursos, tiempo y esfuerzos, desplazándose de un lugar a otro en su viejo motor, con poca gasolina, tratando de conseguir lo que Fernando necesita mientras permanece inmovilizado en una cama del hospital.

Y aquí surge otra pregunta: ¿Dónde está la solidaridad institucional con un hombre que ha dedicado su vida a socorrer a los demás?

Un hombre que aparece cuando llega la desgracia

La labor de Fernando se extiende desde Juan Santiago hasta Rancho de la Guardia, Hondo Valle y otras comunidades del sur profundo de la provincia Elías Piña.

Cuando llegan las inundaciones, los accidentes, los incendios o cualquier otra emergencia, Fernando y su equipo están llamados a estar presentes.

Pero hoy la emergencia tiene su nombre. Y el socorrista está esperando socorro.

Sus allegados reclaman también la colaboración de la Cruz Roja en la gestión de la sangre que necesita, recordando que esa institución ha trabajado de la mano con Fernando en numerosas situaciones de emergencia.

La indiferencia también puede convertirse en tragedia

Resulta doloroso que un servidor público que, según sus compañeros, ha estado disponible para Rancho de la Guardia, Juan Santiago, El Cercado, Hondo Valle y otras comunidades ante situaciones de emergencia, se encuentre ahora hospitalizado y necesitando ayuda.

Familiares y allegados cuestionan la ausencia de representantes de las instituciones a las que pertenece y solicitan que tanto el Cuerpo de Bomberos como la Defensa Civil se interesen directamente por su situación.

También reclaman la intervención de autoridades locales, legisladores, alcaldes y representantes de los municipios beneficiados durante años por su trabajo.

Porque cuando un hombre corre hacia el peligro para salvar a otros, no puede quedar solo cuando el peligro le toca la puerta.

Hoy por Fernando

La Fundación Huellas de Amor Universal y su equipo de coordinadores aseguran haber agotado buena parte de sus recursos tratando de ayudar a Fernando.

Incluso, según la información suministrada, decidieron aplazar hasta nuevo aviso un cinefórum que estaba programado para este viernes 11 de septiembre con niños y estudiantes de Rancho de la Guardia, con el propósito de concentrar recursos y esfuerzos en la salud y estabilidad de Fernando.

Ahora se hace un llamado urgente a las instituciones competentes y a la ciudadanía.

Fernando necesita sangre. Necesita medicamentos. Necesita asistencia. Necesita solidaridad.

No mañana.

Ahora.

Porque resulta una cruel paradoja que quien tantas veces ha llegado primero a salvar vidas tenga que esperar, desde una cama de hospital, que alguien se acuerde de salvarlo a él.

Al que le pique, que se rasque. Pero esta vez, que también ayude.

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