Los millones, la fama y el oro no compran la vida

El caso de un influencer sepultado en un ataúd de oro que murió tras someterse a un procedimiento estético.
¡Un mundo loco!
Así amanecimos hoy con la noticia que circula en Facebook, donde un hombre muy parecido al estilo de Alofoke, lleno de cadenas, lujos y excentricidades, fue sepultado en Londres en un ataúd de oro.
Se trata del influencer y empresario británico-nigeriano Igho «Tiny» Ubiribo, de 43 años, conocido en redes como Denisi o Ego, con más de 185,000 seguidores en Instagram, donde exhibía viajes exclusivos, ropa de alta costura y mansiones valoradas en millones entre Los Ángeles y Londres.
Su boda en 2022 con Danielle Simba Allen, en Zimbabue, costó cerca de 473,000 dólares. Su entierro costó más.
¿De qué murió?
Según la investigación del Tribunal Forense del Oeste Interior de Londres, y reportado por TMZ, Tiny voló con su esposa a Tailandia de vacaciones en marzo de 2026.
Allí acudió a una clínica de Bangkok no identificada y se sometió a un procedimiento estético para agrandar su órgano genital: una inyección de 40 mililitros de ácido hialurónico con lidocaína.
Horas después, durante un masaje en su hotel, comenzó a sentir un agudo dolor en el pecho y se desmayó dos veces. Fue trasladado de urgencia al Hospital Sukhumvit.
Los médicos intentaron reanimarlo por más de 100 minutos. Falleció en la madrugada del 6 de marzo. La autopsia realizada en Reino Unido encontró en sus pulmones material compatible con el relleno. Murió de una embolia pulmonar provocada por el procedimiento.

El ataúd de oro
Sus restos fueron trasladados a Londres. Fue sepultado en un ataúd de oro tasado en más de 745,000 dólares, en una ceremonia que reunió a figuras internacionales como el cantante nigeriano Davido.
Especialistas advierten: esos procedimientos que prometen agrandar el pene con ácido pueden costar hasta 9,000 dólares, duran solo 6 a 9 meses y pueden provocar infecciones, cicatrices, pérdida de sensibilidad, disfunción eréctil y muerte.
Moraleja: Ni los millones, ni la fama, ni el oro compran un minuto más de vida.



