
Mensaje 4825
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
Después de muchos días encerrado en mi apartamento, en el que por cierto me sentía muy solo, escribiendo, orando, reflexionando y esperando la llegada de julio, no mi nieto, sino el mes de julio en el que celebraba la llegada de un año más de vida muy trascendental, por cierto, Dios me concedió el regalo de vivir algunas experiencias inolvidables.
Aparecen ángeles en formas humanas, como salidos de la nada, a quienes el Padre utiliza para darnos señales de amor, he aquí la presencia de una amiga turca que reside en dominicana, quien al llegar a su país de vacaciones, me externó una cordial invitación para pasar unos días en Estambul contemplando los amaneceres y atardeceres del famoso Bósforo, por estar hospedado a la orilla de este.
En una mañana de meditación y diálogo profundo con el Señor le preguntaba, ¿Señor que hago aquí, donde está el mensaje?, dame la señal, revélame tus planes para conmigo.
Llegando a recibir respuestas como siempre: “es tu regalo de cumpleaños de mi parte, me decía el Padre Dios, para mostrarte que no estás solo y que siempre te escucho.
Tal como lo testimonié en mi mensaje pasado, Muge Zeren, excelente anfitriona, servidora de Dios, se encargó de que pasara mis días en paz, conociendo, disfrutando, contemplando e interiorizando, me invitó a visitar a una extraordinaria señora que vivía en un apartamento sola con 96 años, pero muy lúcida, amorosa y llena de mucha sabiduría y experiencias de vida.
Algo me sorprendió, primer hogar que visitaba en Turquía donde encontraba la presencia del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, me sentí emocionado, ver todos aquellos símbolos que representaban mis creencias religiosas fue una señal más de la presencia del Padre en medio de un mundo, cultura y creencias tan diferentes a las mías.
Aquella señora cristiana de la Iglesia Ortodoxa dejo tantas riquezas espirituales en mí que no la he podido olvidar, pasamos alrededor de una hora conversando y lo que es mejor aún, Dios me utilizó para darle terapia de apoyo, llevarle Su Mensaje de amor, darle fortaleza espiritual, haciéndola sentir una elegida del Señor, acogida por Él ya en sus últimos años, perdonada y amada.
¡Cuánto aprendí, crecí y fortalecí mi espíritu aquella mañana!
“No puedo salir, socializar, visitar a nadie, conocer gente nueva, sin embargo, mira como Dios trae a mí misma casa a una persona extraña, a alguien enviado por Él, para mostrarme su amor”, expresó aquella dulce señora.
Me sentó en su sala de lujo, rodeado de aquel mobiliario antiguo, para ella era navidad aun, pues los adornos y bombillos pestañando se mantenían intactos, imágenes antiguas de santos que yo ni sabia quiénes eran, pero las vibraciones y energías de aquel lugar eran especiales.
Ya al retirarme, procedí a sacar una pequeña imagen que llevo en mi cartera de la Virgen de la Altagracia y regalársela, aquel gesto iluminó su rostro y su mirada profunda penetró en mi corazón impregnándolo con una huella divina de amor que estremeció mi interior y me hizo derramar lágrimas que salían de lo más profundo de mi alma. “He hecho hoy un pequeño retiro espiritual, expresé”.
Gracias Señor por responderme siempre, voy entendiendo por qué me trajiste a Estambul a pasar estos días.
Dulce Gatón gracias a tu apoyo firme, a tu lealtad y amistad profunda, a tu conciencia clara del deber con tu Señor, este mensaje ha llegado a todos. Bendícela, Señor.
Hasta la próxima.



