PERÚ: EL ORIGEN DE LA CRISIS

Antes y durante Fujimori (1980-2000)
Parte I
Para los lectores globales o multiculturales que no siguen el día a día peruano: esto es lo que pasó y por qué importa. Perú es el laboratorio de cómo se destruye una democracia sin dictadores visibles.
I. ANTES DE FUJIMORI: EL PAÍS QUE SE DESANGRABA (1980-1990)
1. La tormenta perfecta
• Terrorismo: Sendero Luminoso, grupo armado maoísta liderado por Abimael Guzmán, un profesor de filosofía. Le declaró la guerra al Estado peruano en 1980 quemando ánforas electorales. Su método: asesinatos de alcaldes, coches bomba en Lima, apagones y “juicios populares” en la sierra. Resultado: 69,280 muertos, según la Comisión de la Verdad y Reconciliación. El Estado no llegaba a la mitad del territorio.
• Hiperinflación: el gobierno de Alan García (1985-1990). Nacionalizó la banca, disparó el gasto público y emitió billetes sin respaldo. En 1990, Perú tuvo la inflación más alta del mundo: 7,649 % anual. El “inti”, la moneda de entonces, no servía ni para comprar pan. La clase media desapareció.
• Estado fallido: Lima vivía entre atentados. El atentado de Tarata, en pleno Miraflores, dejó 25 muertos en 1992. No había luz, no había agua, no había empleo. La frase común era: “Miraflores parecía Beirut”.
Conclusión: Fujimori no inventó la crisis. La heredó en 1990. Pero usó el caos como excusa para concentrar el poder.
II. DURANTE FUJIMORI: EL REMEDIO AUTORITARIO (1990-2000)
1. El shock y el autogolpe
• 1990: El “Fujishock”. Su primer ministro de Economía, Juan Carlos Hurtado Miller, anunció por TV: “Que Dios nos ayude”. En una noche, la gasolina subió 3,000 %. Se acabó la hiperinflación, pero a costa de tirar a la pobreza a millones. El ideólogo fue Hernando de Soto, economista de la economía informal.
• 5 de abril de 1992: Autogolpe de Estado. Con apoyo del Ejército, Fujimori cerró el Congreso, intervino el Poder Judicial, el Tribunal Constitucional y la prensa. Sacó los tanques a la calle. Dijo que era para “refundar la democracia” y luchar contra el terrorismo. El mundo lo condenó, pero en Perú lo aplaudieron por desesperación.
• Constitución de 1993: redactada por un Congreso Constituyente a su medida. Permitió la reelección inmediata, debilitó los partidos, consagró el modelo económico neoliberal y redujo el Estado a su mínima expresión.
2. La “pacificación” y su precio real
• 1992: Captura de Abimael Guzmán. No fue el Ejército, fue el GEIN (Grupo Especial de Inteligencia de la Policía). Lo atraparon en una casa de Lima viendo televisión. Fue una operación de inteligencia, sin un tiro. El mérito fue policial, pero Fujimori se colgó la medalla.
• 1992-1997: El lado oscuro. Mientras se vencía a Sendero, operaba en paralelo el Grupo Colina, un escuadrón de la muerte del Ejército. Masacres de Barrios Altos y La Cantuta: estudiantes y un niño de 8 años asesinados como “terroristas”. Todo bajo órdenes del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN).
• La narrativa del miedo: el régimen instaló la idea de que “sin Fujimori vuelve el terrorismo”. El miedo se volvió política de Estado y excusa para todo.
3. La corrupción como sistema de gobierno

- Vladimiro Montesinos: ¿quién fue? Oficial del Ejército, abogado y jefe del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN). Era el asesor en la sombra, el verdadero operador del poder. No era ministro, pero mandaba más que todos. Hoy está preso por corrupción, narcotráfico y violación de derechos humanos. Su obra: los “vladivideos”. Grababa a todos los que compraba: congresistas de oposición que pasaban a su bando por $15,000 mensuales, dueños de canales de TV a los que pagaba la línea editorial y jueces que archivaban casos. Los videos se filtraron en el 2000 y derrumbaron el régimen.
- Privatizaciones: se vendieron 228 empresas públicas: telecomunicaciones, electricidad, minas. El Estado recaudó $9,000 millones de dólares. ¿Dónde está ese dinero? Nadie lo sabe. Parte se usó en gasto social clientelista, parte desapareció.
- Tercera reelección (2000): la Constitución del 93 permitía una sola reelección. Fujimori dijo que la del 90 no contaba y se postuló para un tercer mandato. Hubo fraude grosero. La oposición hizo la “Marcha de los 4 Suyos”, liderada por Alejandro Toledo. Meses después, con los vladivideos en TV, Fujimori huyó a Japón y renunció por fax.
CONCLUSIÓN: APARICIÓN Y LLEGADA DEL ING. ALBERTO FUJIMORI
Alberto Fujimori aparece en 1990 como un outsider. Era un ingeniero agrónomo, rector de la Universidad Nacional Agraria, desconocido en política. Sin partido, sin bancada, sin pasado. Compitió con el eslogan “Honradez, Tecnología y Trabajo” y le ganó en segunda vuelta a Mario Vargas Llosa, el Nobel, el favorito de las élites.
Llegó porque el país estaba quebrado. Con 7,649 % de inflación y coches bomba semanales, la gente no quería discursos, quería orden. Fujimori prometió no aplicar el “shock” económico y lo aplicó el primer mes. Prometió respetar las instituciones y cerró el Congreso en 1992.
Su llegada fue el síntoma, no la cura. El Perú de 1990 votó por un desconocido porque estaba harto de los conocidos. Votó por el autoritarismo porque la democracia no daba luz ni pan. El remedio funcionó para matar la hiperinflación y capturar a Guzmán, pero el costo fue crear un sistema donde el poder no tiene controles.

Cierre: Fujimori derrotó a Sendero Luminoso, sí. Pero infectó al Estado. Cambió la bomba terrorista por la coima. Cambió terrorismo por cleptocracia.



