
Mensaje 4720
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
Son muchos los que viven su vida a su manera, han creado su propia religión, su forma particular de ver a Dios y se han acomodado en su relación con Él.
Estos dicen con frecuencia, “Dios es un Padre amoroso, no creo que castigue”, “para estar con Dios no hay que ir a la Iglesia”, “yo creo a mi manera y tengo mi propia religión” etc.
A ustedes les digo, por ser Dios un Padre amoroso es por lo que te castiga, y duro, pues te quiere corregir y no quiere dejarte que tu sigas por el mal camino, Él te dejo las leyes, mandatos, normas, que debes seguir para llegar a su Reino y dentro de ellas te invita a compartir en comunidad, es más hay quienes me dicen que se cansan de orar y Dios no les escucha, porque no se dan cuenta que Él nos dijo en Mateo 18:20, que donde dos o tres se reúnan en su nombre, ahí estará él, ora en comunidad y verás.
Por otra parte, lamento decirte que no es a tu manera, es a la manera de Dios, Él es quien te dice como es que quiere, donde y cuando, pues las cosas son al tiempo de Dios.
No lo subestime, no te juegues con Él, tómalo en serio en tu vida, muchas veces estamos estancados, con situaciones difíciles, orando solos, sin cumplir con sus designios, así las cosas, no te van a fluir, déjate guiar por Él.
En el Corán, subestimar a Dios implica minimizar Su omnipotencia, sabiduría y misericordia, lo cual va en contra de la esencia del tawhid (unidad divina). Los musulmanes creen que Dios está profundamente involucrado en todos los aspectos de la vida, siendo amoroso, compasivo y preocupado por los asuntos humanos. Aceptar Su grandeza debe traducirse en adoración sincera, sacrificio constante y cumplimiento de Sus mandatos. Cualquier acto que desafíe esta certeza -como la arrogancia o la negligencia espiritual- constituye una forma de subestimarlo. Buscar Su placer mediante acciones alineadas con Su voluntad es el propósito supremo de la vida humana.
Sura At-Taubah Ayat 27 (Corán 9:27) con Tafsir dice:
“Después de esto, Alá se volverá misericordioso con quien Él quiera, pues Alá es Indulgente, Misericordioso. Luego, tras castigar así a los incrédulos, Alá permite que se arrepienta quien Él quiere. Alá es Indulgente, Misericordioso.”
Subestimar a Dios, como se refleja en la Biblia, implica desconfiar de su poder, palabra y presencia. Cuando el pueblo de Israel dijo: «Hemos pecado contra el SEÑOR; nosotros subiremos y pelearemos», revelaron una fe condicional que ignoraba la soberanía divina. Subestimar a Dios lleva a la debilidad espiritual, dudas y temor, alejándonos de su guía. La Palabra, Jesucristo y el Espíritu Santo son fundamentales para una fe auténtica; menospreciarlos reduce nuestra capacidad para vivir con confianza y propósito. Reconocer plenamente a Dios es clave para crecer en fe y obediencia.
Víctor Martinez piensa que, debe ser Dios quien siempre esté por encima de todo y de quien deben depender nuestras acciones, reconociendo Su omnipotencia y aceptando Su voluntad.
Este mensaje ha llegado a todos ustedes gracias al apoyo recibido por nuestro hermano Omar Ramos. Bendícelo, Señor.
Hasta la próxima.



