EDUCACION

¡Lo llevaron a la quiebra! Construyó una escuela, se la inauguraron y aún no le pagan

Afirma que el MINERD modificó unilateralmente el contrato cuando la obra estaba avanzada en un 80 %, le adeuda más de RD$12 millones y medio y lo obligó a librar una batalla judicial que ya dura años.

 

SANTIAGO, R.D.

Lo que para muchos parece una historia difícil de creer, para el ingeniero Pavel Rafael Valdez Márquez se ha convertido en una pesadilla financiera, judicial y familiar que se prolonga desde hace varios años.

El profesional asegura que ganó una licitación del Ministerio de Educación (MINERD) en el año 2012 para construir la entonces Escuela Básica Navarrete 3, hoy denominada Escuela Básica 27 de Febrero, ubicada en el barrio 27 de Febrero, en el municipio de Navarrete, provincia Santiago.

Según su versión, cumplió con las obligaciones establecidas en el contrato, pero cuando la obra se encontraba avanzada en aproximadamente un 80 %, comenzaron los problemas que terminarían llevándolo a los tribunales y, según denuncia, a la quiebra económica.

Valdez Márquez sostiene que la escuela nunca fue concluida en su totalidad ni recibida formalmente por el Estado, aunque fue inaugurada durante el segundo mandato del expresidente Danilo Medina en 2018.

Afirma que dicha inauguración se realizó de manera virtual y que fueron utilizadas imágenes retocadas digitalmente para mostrar áreas de jardinería que aún no estaban terminadas.

Explica que la presión de los residentes de la comunidad provocó que el centro educativo comenzara a operar sin estar completamente concluido.

De acuerdo con sus declaraciones, quedaron pendientes trabajos importantes como la plaza cívica, áreas de jardinería y parte de la infraestructura destinada al comedor escolar.

El contrato cambió en medio del camino

El ingeniero relata que el contrato fue firmado en diciembre de 2012 y que los terrenos fueron entregados en noviembre de 2013 para iniciar los trabajos.

Durante aproximadamente un año, las cubicaciones fueron procesadas y pagadas sin mayores inconvenientes.

Sin embargo, asegura que la situación cambió radicalmente durante el proceso político que desembocó en la modificación constitucional que permitió la repostulación presidencial de Danilo Medina.

«De manera repentina dejaron de pagar cubicaciones pendientes y comenzaron a modificar arbitrariamente los precios unitarios establecidos en el contrato», denunció.

Según explica, los precios originalmente pactados fueron reducidos de manera significativa, pese a que el propio contrato establecía que esos valores eran inalterables.

Alega además que no solo se modificaron los costos, sino también los volúmenes de obras ya ejecutadas y previamente reconocidas.

Amenazas y batalla judicial

Valdez Márquez asegura que, tras presentar sus reclamaciones, la relación con los supervisores de la obra se deterioró.

Sostiene que un ingeniero de apellido Reyes, encargado de la supervisión, dejó prácticamente de visitar el proyecto luego de las protestas presentadas por la empresa constructora.

Asimismo, afirma que posteriormente un fiscalizador del MINERD, identificado como un ingeniero de apellido Torres, habría amenazado con rescindir el contrato y cancelar su registro como proveedor del Estado.

Ante la situación, decidió recurrir a los tribunales para reclamar alrededor de 12 millones y medio de pesos, monto que asegura le fue descontado mediante modificaciones irregulares de precios y cubicaciones.

El caso continúa en la Suprema Corte de Justicia, donde, según denuncia, todavía espera una decisión definitiva.

«Nos dejaron en la ruina»

Mientras el expediente sigue su curso judicial, la escuela funciona y recibe estudiantes diariamente.

Sin embargo, el ingeniero insiste en que nunca recibió el pago completo por los trabajos realizados.

«La consecuencia ha sido devastadora para mi familia. Estamos cargados de deudas, enfrentando acreedores y viviendo una situación desesperante por los compromisos financieros que asumimos para cumplir con la construcción de la obra», expresó.

Asegura que durante años ha tenido que enfrentar demandas, préstamos, intereses y obligaciones económicas que han deteriorado gravemente su situación financiera.

Pide la intervención de Abinader

Ante la falta de una solución definitiva, Valdez Márquez hizo un llamado directo al presidente Luis Abinader para que intervenga en el caso.

«Le pedimos al Presidente que ordene el pago de nuestras acreencias y que no permita que una familia que luchó por cumplir con su compromiso termine hundida en la miseria por reclamar lo que entiende que le corresponde», manifestó.

El caso reabre el debate sobre los conflictos entre contratistas y el Estado dominicano, así como sobre los largos procesos judiciales que enfrentan quienes reclaman pagos por obras públicas ejecutadas y puestas en funcionamiento sin que las controversias económicas hayan sido resueltas.

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