¡Beirut otra vez en la mira! Netanyahu ordena golpear los bastiones de Hezbolá
Israel amplía sus ataques sobre los suburbios del sur de Beirut, mientras aumentan los muertos, los heridos y las amenazas de una nueva escalada regional. Hezbolá responde con drones y sigue cobrando bajas en las filas israelíes.

ORIENTE MEDIO
La frágil tregua en el Líbano parece estar haciendo agua por todos lados.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el ministro de Defensa, Israel Katz, ordenaron este lunes ampliar las operaciones militares contra los suburbios meridionales de Beirut, considerados uno de los principales bastiones del movimiento de resistencia Hezbolá.
La decisión marca uno de los pasos más agresivos desde el alto el fuego alcanzado meses atrás y vuelve a colocar a la capital libanesa bajo la sombra de una posible escalada militar de gran magnitud.
En un comunicado conjunto, las autoridades israelíes justificaron la medida alegando supuestas violaciones de la tregua por parte de Hezbolá. Sin embargo, desde el lado libanés se recuerda que los bombardeos israelíes sobre el sur del país han continuado de manera recurrente incluso después de los acuerdos de cese al fuego.
Evacuaciones y nuevos bombardeos
Junto a la ampliación de las operaciones militares, el ejército israelí ordenó la evacuación de nueve localidades del sur del Líbano, anticipando ataques aéreos y operaciones de artillería contra posiciones que considera vinculadas a Hezbolá.
Mientras la comunidad internacional intenta evitar una guerra mayor, la realidad sobre el terreno muestra lo contrario. Los ataques continúan, los drones siguen operando y el número de víctimas aumenta. Aunque el alto el fuego sigue vigente formalmente, la creciente violencia en el sur del Líbano acerca cada vez más a Israel y Hezbolá a una confrontación de mayor escala.
Durante las últimas horas, medios libaneses reportaron bombardeos sobre Arnoun al-Shaqif, Kfartebnit, Yohmor al-Shaqif, Touline, Nabatieh al-Fawqa y otras zonas del sur del país.
Además, drones israelíes fueron observados sobre Beirut, los suburbios del sur de la capital y sectores del Monte Líbano, aumentando la tensión entre la población civil.
La ofensiva coincide con la reciente ocupación por tropas israelíes del histórico castillo de Beaufort, una fortaleza estratégica de más de 900 años de antigüedad ubicada en una posición dominante sobre el sur libanés.
Los muertos siguen aumentando
Mientras los gobiernos intercambian acusaciones, la cifra de víctimas continúa creciendo.
El Ministerio de Salud del Líbano informó que, en una sola jornada, ataques israelíes dejaron al menos 12 muertos y 35 heridos en distintas regiones del país.
Ocho personas murieron y otras 19 resultaron heridas en bombardeos contra Deir al-Zahrani.
En la localidad de al-Abbassieh, en el distrito de Tiro, otros cuatro civiles perdieron la vida.
También se reportaron heridos en Jdeidet Ansar, entre ellos dos menores de edad.
La infraestructura sanitaria tampoco escapó a los ataques. En el Hospital Hiram, ubicado en Mashghara, región de la Bekaa, al menos 13 trabajadores sanitarios resultaron heridos tras un bombardeo.
Hezbolá golpea de vuelta
Pero la respuesta no tardó en llegar.
El ejército israelí confirmó la muerte de uno de sus comandos durante una operación en el sur del Líbano.
Según el informe militar, el sargento mayor Adam Tsarfati, de 20 años y miembro de la unidad Maglan de la Brigada de Comandos, murió cuando un dron explosivo lanzado por Hezbolá impactó una posición israelí cerca de Yohmor y del estratégico castillo de Beaufort.
Otros tres soldados resultaron heridos, uno de ellos de gravedad.
La acción demuestra que, pese a la presión militar israelí, Hezbolá mantiene capacidad operativa para atacar objetivos militares en la zona de conflicto.
Con esta nueva baja, ya suman decenas de militares israelíes muertos desde que las operaciones militares se intensificaron nuevamente en marzo.
El sur del Líbano, en el centro de la tormenta
Israel mantiene una denominada «zona de seguridad» en el sur del Líbano, argumentando que busca impedir ataques contra las comunidades israelíes situadas cerca de la frontera.
Sin embargo, el Gobierno libanés sostiene que esa presencia constituye una violación de su soberanía y denuncia la destrucción sistemática de aldeas, viviendas e infraestructuras civiles.
Las autoridades de Beirut afirman que miles de personas han muerto desde el reinicio de las hostilidades y advierten que la región se acerca peligrosamente a una nueva guerra abierta.



