¡Oriente Medio al borde del abismo! La paz entre EE. UU. e Irán parece haber nacido muerta
Las amenazas de destrucción total, los ataques cruzados y la disputa por el estrecho de Ormuz reavivan el fantasma de una guerra regional con potencial de escalar a un conflicto global.

La nueva escalada deja claro que el supuesto acuerdo de distensión pende de un hilo y que el riesgo de una guerra regional —con capacidad de arrastrar a otras potencias— continúa latente.
Trump amenaza con la «destrucción total» de Irán
El presidente estadounidense, Donald Trump, endureció nuevamente su discurso contra Teherán tras confirmar ataques aéreos contra objetivos militares iraníes.
Según explicó la Casa Blanca, los bombardeos estuvieron dirigidos contra estaciones de radar, depósitos de misiles, bases de drones y otras instalaciones estratégicas, argumentando que Irán había incumplido el alto el fuego.
Los acontecimientos de las últimas horas evidencian que el supuesto proceso de distensión entre Washington y Teherán atraviesa su momento más delicado. Las amenazas de destrucción total, los ataques de represalia y la creciente tensión en el estrecho de Ormuz alimentan un escenario en el que cualquier error de cálculo podría desencadenar un conflicto de mayor alcance, con repercusiones no solo para Oriente Medio, sino para la estabilidad política y económica mundial.
Trump advirtió que, si continúan las agresiones contra intereses estadounidenses, Washington está dispuesto a concluir la operación militar iniciada. «Si llega ese momento, la República Islámica de Irán dejará de existir», afirmó el mandatario estadounidense.
Irán responde con amenazas de represalias
La respuesta iraní fue inmediata.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) aseguró haber lanzado misiles y drones contra instalaciones militares estadounidenses en Kuwait y Baréin, como represalia por los recientes bombardeos.
En un comunicado, la Fuerza Naval del CGRI advirtió que las tropas estadounidenses en la región «se enfrentarán a un infierno en los próximos días», al tiempo que reiteró que continuará respondiendo a cualquier nueva acción militar de Washington.
Ormuz: el punto más peligroso del conflicto
Durante una visita oficial a Bagdad, el canciller iraní Seyed Abás Araqchi aseguró que únicamente Irán decidirá cuándo y cómo reabrirá completamente el estrecho de Ormuz.
El ministro sostuvo que cualquier intento de interferencia internacional solo agravará la crisis, retrasará la normalización del tránsito marítimo y elevará aún más las tensiones.
Araqchi afirmó que, conforme al memorando firmado entre Teherán y Washington, el estrecho recuperaría su funcionamiento normal en un plazo aproximado de 30 días, una vez Irán elimine las restricciones de seguridad.
Asimismo, insistió en que la administración del estratégico paso marítimo corresponde exclusivamente a la República Islámica.
Irán mantiene su respaldo al Líbano
El jefe de la diplomacia iraní también reiteró que cualquier ataque contra el Líbano representa una «línea roja» para Teherán.
Durante su encuentro con autoridades iraquíes, confirmó además que coordinó aspectos relacionados con la seguridad regional, la situación en Ormuz y los preparativos para las ceremonias fúnebres del ayatolá Seyed Ali Jamenei, previstas en varias ciudades santas iraquíes.
Continúan los ataques cruzados
Las operaciones militares de las últimas horas reflejan una peligrosa dinámica de acción y reacción.
Estados Unidos informó haber atacado infraestructura militar iraní, mientras que Teherán aseguró haber golpeado ocho instalaciones estadounidenses mediante una operación conjunta con misiles y drones.
Aunque ninguna de las partes ha divulgado un balance oficial de daños, organismos internacionales mantienen vigilancia permanente sobre la evolución del conflicto, especialmente en torno al estrecho de Ormuz, considerado una de las rutas energéticas más importantes del planeta.
Vance enfría la relación con Israel
En otro hecho de alto impacto político, el vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, declaró que el estatus privilegiado de Israel como aliado estratégico de Washington «ya no está garantizado».
De acuerdo con versiones divulgadas por medios estadounidenses, Vance sostuvo que las críticas del Gobierno israelí al reciente entendimiento entre Estados Unidos e Irán obligan a revisar la relación bilateral.
También señaló que el respaldo automático a Israel pierde fuerza entre sectores del electorado estadounidense, particularmente entre jóvenes republicanos.
Las mismas informaciones indican que las diferencias entre Trump y el primer ministro Benjamin Netanyahu se han profundizado debido a la insistencia israelí de ampliar las operaciones militares contra Irán.
Biden arremete contra Trump
Mientras tanto, el expresidente Joe Biden volvió a cargar contra Trump, acusándolo de utilizar la Presidencia para beneficio económico personal.
Biden afirmó que el mandatario ha deteriorado la credibilidad internacional de Estados Unidos, debilitado la relación con sus aliados tradicionales y alterado las prioridades estratégicas de la política exterior estadounidense.
Asimismo, cuestionó varios proyectos impulsados por Trump durante su gestión y sostuvo que el incremento de su fortuna constituye una muestra del uso político del poder en beneficio propio.



