INTERNACIONALES

¡La guerra sigue! Rusia y Ucrania preparan más fuego, no la paz

Mientras las conversaciones permanecen estancadas, Moscú desarrolla nuevas armas y sistemas de drones y Kyiv acelera su producción militar; el campo de batalla vuelve a imponerse sobre la diplomacia

EUROPA

La guerra entre Rusia y Ucrania no da señales de detenerse.

Mientras los esfuerzos diplomáticos continúan sin producir un acuerdo que ponga fin al conflicto, ambos bandos siguen fortaleciendo sus capacidades militares y lanzando ataques cada vez más profundos.

La realidad sobre el terreno contradice cualquier expectativa inmediata de paz. Rusia incrementa sus ataques con misiles y drones, mientras Ucrania amplía sus operaciones de largo alcance contra objetivos dentro de territorio ruso.

En los últimos días, además, las conversaciones de paz permanecen estancadas y Moscú ha rechazado incluso propuestas de tregua limitada en el mar Negro.

Rusia apuesta por drones autónomos

Ingenieros rusos han desarrollado un nuevo sistema de navegación para vehículos aéreos no tripulados capaz de operar en entornos afectados por guerra electrónica. El sistema utiliza análisis continuo de imágenes y técnicas de odometría visual para que el dron determine su posición mediante el terreno y los objetos que registra su cámara.

La tecnología busca permitir que los drones continúen sus misiones aun cuando no dispongan de señales de radio, comunicación permanente con un operador o determinados sistemas de navegación por satélite. Según la información difundida en Rusia, el desarrollo se encuentra en fase de integración en aeronaves de producción.

Ucrania acelera su producción de armas

Ucrania, por su parte, continúa ampliando su capacidad para fabricar armamento de largo alcance. Fuentes ucranianas informaron sobre el desarrollo de una nueva munición aérea guiada de fabricación nacional, denominada “Vyravnivatel”, destinada a atacar objetivos fijos.

Según las especificaciones divulgadas por la industria ucraniana, el arma incorpora una ojiva de fragmentación de alto explosivo de 250 kilogramos y tendría un alcance de entre 10 y 130 kilómetros, dependiendo de las condiciones de lanzamiento. Estas características y su entrada en producción corresponden a información ucraniana y no han sido verificadas independientemente.

El avance forma parte de una tendencia más amplia: Kyiv está intentando reducir su dependencia de armamento extranjero y aumentar la producción de drones y misiles propios. Ucrania ha incrementado además sus ataques de largo alcance contra instalaciones militares y estratégicas dentro de Rusia.

Nueva oleada de drones sobre Rusia

En las últimas horas, Rusia volvió a denunciar ataques masivos de drones ucranianos contra varias regiones. La ofensiva del domingo fue una de las mayores lanzadas por Kyiv desde el comienzo de la guerra y dejó muertos y daños materiales en territorio ruso, según las autoridades de Moscú.

Rusia respondió con una nueva oleada de ataques contra distintas ciudades ucranianas. En Kryvyi Rih, un ataque ruso contra infraestructura industrial dejó dos muertos y 14 heridos, según autoridades ucranianas citadas por medios internacionales.

Rusia anuncia avances en Donetsk

El Ministerio de Defensa ruso también informó sobre nuevos avances de sus fuerzas en la región de Donetsk y aseguró haber tomado el control de un asentamiento identificado como Andriivska Obshchyna.

Como ocurre habitualmente con los partes militares de ambos bandos, estas afirmaciones sobre el terreno deben ser tomadas con cautela mientras no exista confirmación independiente.

Odesa e Izmail, bajo presión

Los ataques también se concentran en la infraestructura portuaria ucraniana. Rusia ha golpeado instalaciones de Odesa y del puerto de Izmail, en el Danubio, considerado un punto fundamental para las exportaciones y el abastecimiento de Ucrania.

El 13 de agosto, un ataque ruso contra Izmail dañó infraestructura portuaria y provocó interrupciones del suministro eléctrico, según Reuters. El puerto tiene especial importancia para las exportaciones agrícolas ucranianas.

Las versiones rusas sobre la destrucción de instalaciones militares y navales en estos puertos no han podido ser verificadas independientemente.

Los Geran y la guerra electrónica

Rusia continúa desarrollando nuevas generaciones de drones de ataque de la familia Geran, mientras Ucrania busca perfeccionar sus sistemas de defensa aérea y sus propios vehículos no tripulados.

La evolución tecnológica está convirtiendo el conflicto en un auténtico laboratorio de guerra electrónica, donde cada avance de un bando provoca una respuesta del otro. Los drones ya no son simples armas auxiliares: se han convertido en uno de los principales instrumentos de ataque, reconocimiento y destrucción de infraestructura.

La diplomacia pierde terreno

Y aquí está lo más preocupante: mientras los políticos hablan de paz, los ejércitos se preparan para continuar la guerra.

Ucrania afirma haber entregado nuevas propuestas a los negociadores estadounidenses para poner fin al conflicto, mientras Rusia mantiene exigencias territoriales que Kyiv rechaza. Al mismo tiempo, Moscú descartó recientemente una propuesta de alto el fuego limitado en el mar Negro.

La conclusión es incómoda, pero evidente: por ahora, las armas están hablando más fuerte que la diplomacia. Rusia aumenta su capacidad ofensiva; Ucrania desarrolla nuevas armas y profundiza sus ataques dentro del territorio ruso. Y mientras ambos preparan el próximo golpe, la paz continúa alejándose.

No hay señales claras de que Moscú y Kyiv estén preparándose para abandonar la guerra. Todo indica que, al menos por ahora, ambos se preparan para seguirla.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba