Lo bueno de los días difíciles, es que crecemos y nos acercamos más a Dios
REFLEXIONES...

Mensaje 45
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
Reviso mi cuaderno de la Comunidad, muchos atrasos, casi nadie nos apoya, pregunto de nuevo al Señor, ¿Padre y tus ovejitas dónde están?, vuelve el Señor y me repite: “tranquilo, Víctor, tranquilo, trabaja y no te desenfoques”.
Envío mensajes, saludo a algunos, llamo a otros, reparto cariño, abono el terreno, siembro la semilla, mientras, me concentro en las 200 oraciones a la Virgen que estoy redactando para el libro de un amigo. Difícil concentrarme, pero me repito a mí mismo, calma, paciencia Víctor, no pierdas la fe, no te desanimes que Dios te proveerá.
Antes de ayer salí tempranito con 200 liras que escondo en un rincón de la cartera para cualquier emergencia, a poner el agua, no podía ir en autobús, por lo que tuve que caminar una hora de ida y otra de regreso, como siempre mis 120 escalones de por medio. Al caminar ofrezco el Rosario a la Virgen, entablo largas conversaciones con mi Dios, recibo buenos consejos, y disfruto del clima y el silencio de la mañana.
Días difíciles, taquicardias, no dormí bien, amanecí orando, purificando mi alma, me levanto a las 4:30 con el primer llamado de la mezquita, enciendo mi vela, enciendo mi incienso, tomo mi Biblia, luego el Corán, pongo mi alfombra para postrarme en el suelo y al terminar y orar por todos ustedes, recuerdo que se me olvidó pedir por mí, pero no importa, el Señor conoce mis necesidades y preocupaciones.
Me siento a trabajar y como siempre fluyen las ideas, los mensajes, los sentimientos encontrados, los recuerdos y los temas para libros, a esta hora no tengo a quien llamar, pues todos duermen en Dominicana, por eso de 5 a.m. a 3 p.m. rindo mucho, mientras inicia el nuevo día allá, empiezan las llamadas, las noticias, los acontecimientos, los saludos, las respuestas al mensaje del día que ya envié, mientras ustedes dormían.
Abordo de nuevo a algunas personas, ofrezco mis libros, pero comprendo que todos tienen sus problemas y para la mayoría las cosas de Dios no son prioridad, recordé a dos personas con quienes soñé, una amiga del alma y un hermano de Iglesia, conversaciones cordiales, los invito a adquirir mis libros, me dicen que sí, ella me pide tres, pero me paga nueve, el me pide siete libros de cada uno, veintiuno.
Son días difíciles, en los que se podrían perder la fe, verdaderas pruebas de amor por las que debo dar gracias a Dios, pues me fortalezco más espiritualmente. Mientras, una hermana muy querida luchando por su matrimonio, un hermano querido, padre de una amiga muy querida en UCI por quien no dejo de orar, una hermana de iglesia lidiando con una caída y dos operaciones de cadera, un sobrino muy querido con la tristeza de la muerte de su madre, un exalumno que clama por sus medicinas ya terminadas, mis niños de la calle que cuando me ven esperan sus acostumbradas pizzas y yo queriendo estar en todos los lugares al mismo tiempo.
Diez libros terminados y dos más en proceso de elaboración es la mayor muestra de que Dios me ama y es grande todo el tiempo y sé que muy pronto me concederá la dicha de poder estar en Dominicana atendiéndolos a todos, apoyándolos personalmente, asistirlos, visitarlos; mientras, continúo con mi ministerio de oración, desde lejos, pues para Dios no hay distancias y nada es imposible, Él siempre me escucha y hace los milagros.
Así funciona esta Empresa de Dios 24/7, gracias a quienes nos apoyan.
Para Víctor Martinez, estos fueron unos días difíciles, pero llenos de aprendizaje y grandes satisfacciones espirituales.
Gracias a los Miembros de nuestra Comunidad de Amor que nos apoyan para que estos mensajes lleguen siempre hasta todos ustedes.
Hasta la próxima.



