Irán: menos amenazas y más diplomacia

Por la Dirección
Irán, al igual que Ucrania, también tiene una alternativa, y es que en lugar de desafiar permanentemente a Estados Unidos, enfrentarse con sus vecinos y alimentar una región convertida durante décadas en un polvorín, debería convocar —y aceptar— una gran mesa de negociación.
Que Estados Unidos, China, Rusia, Europa, Irán y los países de Oriente Medio se sienten juntos.
Una cumbre ampliada, sin condiciones imposibles y con un objetivo concreto: construir una solución definitiva para una región cansada de guerras, ocupaciones, terrorismo, represalias y muerte.
Y si de verdad se quiere comenzar de nuevo, hay que hablar también del desarme. Oriente Medio necesita avanzar hacia una zona libre de armas nucleares, bajo mecanismos internacionales de verificación, al mismo tiempo que se detienen los ataques contra poblaciones civiles.
Palestinos, israelíes, libaneses, sirios, iraníes y ciudadanos de toda la región no pueden continuar pagando con sus vidas las disputas políticas, militares y económicas de los poderosos.
Ya basta de amenazas. Ya basta de muertos. Ya basta de convertir Oriente Medio en el cementerio de intereses ajenos.
La diplomacia todavía existe. Lo que hace falta es voluntad para sentarse a utilizarla.



