Terremoto desnuda el colapso del Estado venezolano, según análisis de Soledad Morillo Belloso
La escritora sostiene que el sismo no solo derrumbó edificaciones, sino que dejó al descubierto décadas de deterioro institucional, corrupción, improvisación y abandono de las políticas públicas.

Por Plinio De Oleo
El devastador terremoto que golpeó a Venezuela abrió un intenso debate sobre la capacidad de respuesta del Estado.
En un análisis difundido por el abogado y analista Plinio De Oleo, la escritora venezolana Soledad Morillo Belloso, apoyándose en opiniones de abogados, ingenieros, economistas, ambientalistas, líderes sociales y representantes de iglesias consultados, sostiene que la tragedia expuso con crudeza el deterioro de las instituciones públicas y las consecuencias de años de abandono en infraestructura, planificación y gestión gubernamental.
Morillo Belloso afirma que el terremoto «no solo sacudió edificios, sino que derrumbó la narrativa oficial», al evidenciar, según su criterio, las debilidades estructurales del Estado venezolano.
A su juicio, el desastre no fue provocado únicamente por la fuerza de la naturaleza, sino también por décadas de corrupción, improvisación administrativa, falta de mantenimiento de la infraestructura pública y sustitución de criterios técnicos por decisiones políticas.
En su análisis sostiene que muchos edificios colapsaron por deficiencias en la construcción, hospitales quedaron fuera de servicio por abandono, comunidades permanecieron aisladas por el deterioro de las vías y los sistemas de emergencia demostraron una limitada capacidad de respuesta.
Asimismo, cuestiona el desempeño del Gobierno central durante la crisis y considera que la emergencia evidenció la ausencia de planificación y coordinación institucional.
En contraste, destaca la actuación de las autoridades municipales de Chacao y Baruta, cuyos organismos de Protección Civil, bomberos y policías locales, según expone, respondieron con rapidez y organización, demostrando la importancia de contar con instituciones funcionales incluso en medio de una crisis nacional.
La autora también critica la actuación de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana durante la emergencia, al considerar que su presencia operativa fue prácticamente inexistente en las labores de asistencia y rescate.
Morillo Belloso reconoce la solidaridad demostrada por la ciudadanía venezolana, pero advierte que esa capacidad de organización no puede sustituir las responsabilidades que corresponden al Estado.
Como conclusión, sostiene que el terremoto dejó al descubierto un país profundamente debilitado por años de deterioro institucional y advierte que, si no se producen cambios estructurales en la gestión pública, futuras emergencias podrían tener consecuencias aún más devastadoras.
Fuente: Solidaridad Internacional inc USA/RD/Vzla.



