Una conversación telefónica confusa y riesgosa con un viejo embajador, amigo y “guabinoso”

Hoy (ayer) tuve una larga conversación por teléfono con un viejo Embajador amigo.
Un hombre que inició su exitosa carrera desde comienzos de los años 1960, estuvo muy cerca de Joaquín Balaguer y que tiene una similitud extraordinaria con un pescado de nuestros ríos caribeños llamado «Guabina», difícil de amarrar.
Fue una conversación confusa y riesgosa, de esas donde se habla mucho y se dice poco, donde se tira la piedra y se esconde la mano.
En sus reclamos, me pide que no escriba ni critique desde mis leídas páginas al nombrado y cuestionado Santiago Matías (Alofoke), y que no mencione los beneficios que tiene el PRSC, grupúsculo afín al Embajador retirado, resaltando, además, los supuestos apoyos de la administración Trump a este personaje.
Yo en esta coyuntura hago acopio de una sabichosa expresión del actor mexicano Mario Moreno (Cantinflas): «No estoy ni a favor ni en contra, sino todo lo contrario».
Y como curiosidad, debo decir que la Guabina es sabrosa. Es buen alimento, no tiene espinas, hervida o frita es sabrosa. Es un pescado noble de nuestros ríos. No es agresiva, no envenena, no mata, ni empobrece al pueblo como nuestros políticos.
La Guabina alimenta, no traiciona.
Jamás promoveré los antivalores, las aventuras y mucho menos conductas díscolas y malos procederes contra la juventud dominicana y sus deseos de un mejor país.
Lo que hay en el país es un quiebre moral e institucional profundo y mucha desesperanza. Contra eso es que hay que luchar.
Hay mucha tristeza y preocupación, ¡tantos políticos que pasan fugaz por la Funeraria BLANDINO!



