¡Fuego! EE. UU. golpea milicias proiraníes e Irán responde con misiles y presión en Ormuz
La escalada militar suma nuevos bombardeos, ataques contra bases estadounidenses, amenazas sobre el estrecho de Ormuz y eleva el riesgo de un conflicto regional de consecuencias impredecibles.
ORIENTE MEDIO
La tensión en Oriente Medio volvió a dispararse tras una nueva cadena de acciones militares que involucran a Estados Unidos, Irán y grupos armados aliados de Teherán, en una escalada que mantiene en máxima alerta a la región y aumenta el temor a una confrontación de mayor alcance.
Según diversos reportes procedentes de Oriente Medio, fuerzas estadounidenses ejecutaron una serie de bombardeos contra posiciones de las Fuerzas de Movilización Popular (FMP) en Irak, una coalición de milicias respaldadas por Irán. Los ataques habrían alcanzado instalaciones militares, depósitos de municiones y centros de mando ubicados en las provincias de Basora, Wasit, Nínive y Babil.
Los bombardeos se produjeron horas después de que Irán lanzara misiles contra la base aérea Muwaffaq Salti, en Jordania, instalación utilizada por fuerzas estadounidenses y aliadas.
Ataque a la base en Jordania
Fuentes de seguridad indicaron que varios misiles impactaron en el complejo militar de Al-Azraq, donde se encuentra la base Muwaffaq Salti.
[La nueva cadena de ataques y contraataques refleja el deterioro acelerado de la seguridad en Oriente Medio. Analistas advierten que cada nueva acción militar incrementa el riesgo de que el conflicto deje de ser una sucesión de enfrentamientos limitados y desemboque en una confrontación regional de mayor escala, con potenciales repercusiones sobre el mercado energético, las rutas marítimas internacionales y la estabilidad global.]
De acuerdo con esos reportes, las explosiones provocaron daños en instalaciones logísticas y áreas de apoyo militar. Hasta el momento, las autoridades estadounidenses y jordanas no han divulgado un balance oficial sobre posibles víctimas ni la magnitud definitiva de los daños.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) mantiene una evaluación de la situación, mientras las defensas aéreas permanecen en estado de máxima alerta ante el riesgo de nuevos ataques.
Muertos en Irak
Medios regionales informan que al menos 12 integrantes de las milicias habrían fallecido durante los bombardeos contra las Fuerzas de Movilización Popular.
También circulan versiones sobre la posible muerte de un alto comandante de esas milicias; sin embargo, esa información no ha sido confirmada oficialmente por las autoridades iraquíes ni por las propias FMP.
En respuesta, dirigentes de la organización advirtieron que responderán a los ataques estadounidenses, aumentando la incertidumbre sobre la evolución del conflicto.
Irán confirma la muerte de un general

Las Fuerzas Armadas iraníes confirmaron el fallecimiento del general de brigada Majid Kazemi, quien, según la versión oficial, murió durante una misión de combate mientras pilotaba un bombardero táctico Su-24.
Medios iraníes sostienen que la aeronave se accidentó durante una operación dirigida contra una instalación militar estadounidense en Qatar. Hasta ahora, el Ministerio de Defensa iraní no ha ofrecido detalles adicionales sobre las circunstancias del incidente.
Teherán anunció que los restos del oficial serán trasladados a la capital iraní para recibir honores militares.
Nueva tensión en el estrecho de Ormuz
Mientras continúan los enfrentamientos, la Armada del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) informó la detención de tres petroleros que, según Teherán, navegaban por una ruta considerada «ilegal y no autorizada» en el estratégico estrecho de Ormuz.
En un comunicado, el CGRI aseguró que las embarcaciones ignoraron repetidas advertencias antes de ser interceptadas.
Asimismo, reiteró que Irán mantiene el control de las operaciones de vigilancia en la zona y advirtió que cualquier intento de establecer rutas marítimas distintas a las autorizadas por Teherán «tendrá graves consecuencias».
Las autoridades iraníes también acusaron a Estados Unidos de incumplir los compromisos asumidos en acuerdos previos relacionados con la navegación en el estrecho, una de las principales arterias del comercio mundial de petróleo.



