¿La paz por fin? EE. UU. e Irán negocian entre la desconfianza
Washington y Teherán intercambian borradores de un posible acuerdo mediante la mediación de Qatar, Omán y Pakistán. Aunque el diálogo representa un paso esperanzador, la desconfianza entre ambas potencias persiste y nuevos ataques de los hutíes recuerdan que Oriente Medio sigue caminando sobre un polvorín.
El mundo espera el fin del riesgo de una guerra global
ORIENTE MEDIO / NUEVA YORK
Estados Unidos e Irán avanzan en un nuevo esfuerzo diplomático para reducir las tensiones que durante meses mantuvieron en vilo a Oriente Medio y elevaron el temor de una confrontación de mayores proporciones.
Sin embargo, las negociaciones transcurren en un ambiente de profunda desconfianza mutua, mientras la comunidad internacional espera que el proceso desemboque en una paz duradera y aleje definitivamente el fantasma de una guerra de alcance global.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar, Majed bin Mohammed al-Ansari, confirmó que Washington y Teherán están intercambiando borradores de un posible acuerdo mediante la mediación de Qatar, Omán y Pakistán.
«Estamos coordinando nuestros esfuerzos muy estrechamente con Omán para facilitar las negociaciones entre ambas partes, así como el intercambio de ideas y borradores de acuerdos», declaró el diplomático.
Al-Ansari explicó que los documentos ya fueron preparados por ambas partes y están siendo intercambiados a través de los países mediadores. Asimismo, destacó que los gobiernos de la región trabajan de manera coordinada para evitar una nueva escalada militar.
Ormuz, pieza clave
En paralelo, The New York Times informó que Irán y Omán se encuentran cerca de alcanzar un acuerdo para reabrir plenamente el tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más estratégicas del planeta.
De concretarse, los buques que ingresen al Golfo Pérsico navegarían por un canal cercano a la costa iraní, mientras que las embarcaciones de salida utilizarían un corredor próximo a Omán.
Según funcionarios iraníes citados por el diario, no se impondrían peajes al tránsito marítimo, aunque sí una «tarifa de servicio» destinada a cubrir los costos de seguridad, protección ambiental y operación de la vía. Esos ingresos serían compartidos entre Irán y Omán.
No obstante, el posible entendimiento genera reservas dentro del Pentágono, donde algunos altos funcionarios consideran que el esquema podría interpretarse como una concesión estratégica a Teherán.
El presidente Donald Trump adelantó que ofrecería más detalles sobre el diálogo con Irán, al tiempo que reiteró que existen contactos entre ambas partes, aunque Teherán evita reconocer públicamente esas conversaciones.
Persisten los focos de tensión
Mientras avanzan los contactos diplomáticos, la situación sobre el terreno continúa siendo frágil.
Los rebeldes hutíes de Yemen, pertenecientes al movimiento Ansar Allah, reivindicaron un ataque con un dron contra una instalación del aeropuerto de Najrán, en el suroeste de Arabia Saudita.
El portavoz militar hutí, Yahya Saree, afirmó que la operación fue ejecutada en respuesta a la incursión de drones saudíes sobre las provincias yemeníes de Saada y Hajjah, controladas por el movimiento.
El ataque evidencia que, pese al renovado impulso diplomático entre Washington y Teherán, Oriente Medio sigue enfrentando múltiples focos de conflicto capaces de poner en riesgo cualquier avance hacia la estabilidad.
Por ahora, la diplomacia parece haber ganado espacio sobre las armas, pero el desenlace de las negociaciones dependerá de que ambas potencias logren superar décadas de desconfianza. La expectativa mundial sigue siendo la misma: que un acuerdo definitivo cierre el camino a una nueva guerra regional y reduzca el riesgo de una confrontación de consecuencias globales.



