Rusia bajo lluvia de drones; reporta 1.043 aparatos ucranianos derribados

El Ministerio de Defensa ruso afirma que repelió uno de los mayores ataques con drones de la guerra; Briansk y Samara también reportaron incidentes
EUROPA
Rusia fue escenario durante la madrugada de este viernes de una de las mayores oleadas de ataques con drones reportadas desde el comienzo de la guerra en Ucrania.
El Ministerio de Defensa ruso afirmó que sus sistemas de defensa aérea derribaron o interceptaron 1.043 drones ucranianos de ala fija sobre diferentes regiones del país.
La cifra corresponde a la versión oficial de Moscú y no ha podido ser verificada de manera independiente.
El ataque afectó varias regiones rusas y provocó restricciones temporales en determinados aeropuertos, mientras las autoridades activaban los servicios de emergencia.
Explosivos sobre escuelas y jardines infantiles
En Briansk, las autoridades rusas denunciaron que drones ucranianos lanzaron artefactos explosivos sobre terrenos pertenecientes a tres escuelas y 17 jardines infantiles en el distrito de Bezhitsky.
Las autoridades locales activaron los protocolos de seguridad y equipos especializados fueron enviados a las zonas afectadas.
La información fue proporcionada por las autoridades rusas y no existe, por el momento, una verificación independiente de todos los detalles denunciados.
Explosiones e incendio en Novokuibyshevsk
Otro episodio se produjo en Novokuibyshevsk, en la región de Samara, donde se reportaron fuertes explosiones y posteriormente un incendio en una zona industrial.
Imágenes difundidas en redes sociales mostraron una gran columna de humo sobre la ciudad.
Fuentes ucranianas afirmaron que el ataque alcanzó una instalación vinculada a la industria petrolera rusa, aunque las autoridades de Moscú no habían confirmado inicialmente todos los detalles sobre los daños.
La situación provocó nuevas restricciones para la navegación aérea en la región.
La guerra aérea ya no tiene fronteras
El episodio demuestra hasta dónde ha llegado la guerra de drones.
Ucrania ha incrementado progresivamente sus ataques de largo alcance contra instalaciones ubicadas dentro del territorio ruso, mientras Moscú mantiene una campaña de ataques contra objetivos militares, energéticos e industriales de Ucrania.
La diferencia es que ahora la guerra no solamente se libra en el frente.
También se pelea sobre refinerías, aeropuertos, instalaciones industriales y ciudades situadas a cientos de kilómetros de las líneas de combate.
Y eso aumenta el riesgo de que el conflicto siga extendiéndose hacia territorios cada vez más alejados del campo de batalla original.



