Putin advierte a Europa: ¡En una guerra contra Rusia no habría vencedores!

El presidente ruso asegura que Moscú está preparada para una confrontación militar, aunque afirma que no desea una guerra; advierte que una escalada tendría consecuencias catastróficas para todos.
EUROPA
El presidente ruso, Vladimir Putin, lanzó una nueva advertencia a las potencias europeas al afirmar que Rusia está preparada para cualquier escenario, pero que una guerra directa entre Moscú y Europa no tendría vencedores.
«Si esto llega demasiado lejos, no habrá ganadores. Que nadie lo olvide», advirtió Putin durante una conferencia de prensa celebrada después de la cumbre Rusia-África.
El mandatario ruso sostuvo que Occidente no ha logrado infligir una derrota estratégica a Rusia y consideró improbable que pueda conseguirlo hacia 2030.
Putin afirmó que Moscú no busca iniciar una guerra contra Europa y que el fortalecimiento de sus capacidades militares tiene un carácter preventivo y disuasorio.
Sin embargo, el mensaje dirigido a las capitales europeas fue contundente: Rusia está preparada para responder si considera que su seguridad está amenazada.
Moscú habla de paz, pero enseña los dientes
Putin aseguró que Rusia está interesada en recuperar relaciones normales con los países europeos y que Moscú respalda cualquier iniciativa encaminada a restablecer vínculos políticos y diplomáticos.
Pero, al mismo tiempo, cuestionó el incremento del gasto militar europeo y las declaraciones de varios dirigentes sobre la necesidad de prepararse para una eventual guerra con Rusia.
El Kremlin considera que la expansión de las capacidades militares de los países europeos de la OTAN cerca de las fronteras rusas constituye una amenaza.
Europa, por su parte, sostiene que sus preparativos responden precisamente a la conducta militar rusa y a la guerra en Ucrania.
Y ahí está el peligroso círculo vicioso: Moscú dice que se prepara porque Europa se prepara; Europa dice que se prepara porque Moscú representa una amenaza.
El fantasma de una guerra mayor
Una confrontación directa entre Rusia y países europeos miembros de la OTAN tendría una dimensión completamente diferente a la guerra que actualmente se libra en Ucrania.
No se trataría simplemente de otra batalla convencional.
Rusia posee armas nucleares y varios países de la OTAN también cuentan con arsenales nucleares. Por eso, cualquier enfrentamiento directo tendría el riesgo de convertirse rápidamente en una escalada de consecuencias imprevisibles.
Putin lo resumió en una frase que funciona como advertencia y, al mismo tiempo, como amenaza: «No habrá vencedores».
El problema es que, mientras los políticos hablan, los ejércitos se preparan.
Y cuando los ejércitos comienzan a prepararse para una guerra que todos dicen no querer, el horno geopolítico comienza a calentarse peligrosamente.



